El gobierno de Azkuna acumula ya una deuda de 79 millones de euros

De la tantas veces proclamada “deuda cero”, a 79 millones de euros. La apertura del canal de Deustu (30 millones), la disolución de Bilbao Ría 2000 (29 millones) y la deuda contraída debido a la recalificación de la antigua sede de Iberdrola (20 millones), entre otros casos, arrojan un saldo negativo de enormes proporciones que echa por tierra unos de los lemas más recurrentes del alcalde y cuestionan la viabilidad de su modelo.
El Ayuntamiento de Bilbo ha pasado de presumir de cuadrar las cuentas a deber al menos 79 millones de euros. Una serie de operaciones urbanísticas unidas a la imprevista disolución de Bilbao Ría 2000 han destapado un agujero de grandes dimensiones que deja en entredicho el modelo de ciudad impulsado por los jeltzales y plantea varias incógnitas de cara a futuras inversiones en la ciudad.
La deuda de 79 millones de euros tiene en su origen las obras para la apertura del canal de Deustu (30 millones de euros), la disolución de Bilbao Ría 2000 (29 millones) y la deuda contraída con la misma sociedad debido a la recalificación de la antigua sede de Iberdrola (20 millones).
El monto adeudado por la operación para abrir el canal de Deustu, a la que hay que sumarle la construcción de un puente y las tareas de descontaminación de la zona, asciende a 30 millones de euros, de los cuales 5 millones los aportará Viviendas Municipales a cambio de un solar para edificar viviendas que recibirá “a largo plazo”, cuando se haga realidad el nuevo desarrollo urbano de Zorrotzaurre. Para abonar la cantidad restante el consistorio ha solicitado varios créditos a Europa por valor de 22 millones (4 en 2013, 11,8 en 2014 y 6,2 millones en 2015), además de otros 3 millones que aportará la Comisión Gestora de Zorrotzaurre (3 millones).
El plan, aprobado el pasado año, generó dudas en la oposición. Así, desde EH Bildu, la concejal Aitziber Ibaibarriaga criticó que la operación “hipoteca” la labor y el desarrollo de Viviendas Municipales.
La edil soberanista no comparte la decisión de comprometer el presupuesto de VV.MM. a cambio de una futura operación urbanística y explica que “desde 2008 la demanda de vivienda pública ha aumentado un 50% mientras que la oferta no llega al 15%”.
“Favor” a Iberdrola
Por otra parte, Azkuna tendrá que hacer frente a la deuda ocasionada por la disolución de Bilbao Ría 2000. El déficit de la sociedad, cuya desaparición deja en el aire varias obras en los barrios, ronda los 196 millones que deberán aportar los accionistas, Gobierno de Gasteiz (15%), Diputación Foral de Bizkaia (15%) y los ayuntamientos de Bilbo (15%) y Barakaldo (5%), en base a su participación. Por lo tanto, a Bilbo le corresponden 29 millones de euros.
No obstante, las cifras definitivas podrían variar cuando el gerente de la sociedad pública presente en junio el plan para el cierre y la disolución de este organismo.
Asimismo, el Ayuntamiento le debe 20 millones más a Bilbao Ría 2000 por una operación revelada ayer y relacionada con la recalificación del solar de la antigua sede de Iberdrola, en la calle Gardoki, y la posterior compra del terreno de Abandoibarra donde ahora se asienta la Torre Iberdrola.
La deuda proviene del Acuerdo Marco suscrito el 18 de enero de 2005 por Azkuna con Iberdrola y Bilbao Ría 2000. El Gobierno municipal aceptó entonces la propuesta de recalificación de Iberdrola para la transformación de su antiguo edificio a una promoción de vivienda de lujo. Para ello, se realizó “una transferencia de aprovechamiento” de la antigua sede a la parcela de Abandoibarra que arrojó un “aprovechamiento” valorado en 20 millones de euros. Este aprovechamientos se trasladó a Abandoibarra en forma de deuda municipal ya que Iberdrola empleó ese dinero para minorar el precio de adquisición de la parcela de Abandoibarra, propiedad de Bilbao Ría 2000. Por lo que el nuevo acreedor del Ayuntamiento es desde hace años Bilbao Ría 2000.
BEC y Panera
Además, Bilbo debe añadir al total de su deuda otros 340.000 de la parte correspondiente (2%) a la deuda del BEC, que asciende a 17 millones de euros.
Pendientes de resolución quedan por ahora los 18 millones de euros que los vecinos de Panera (Uribarri) le demandan al Ayuntamiento después de que el Tribunal Supremo español los reconociese como legítimos propietarios del terreno de 3.500 metros cuadrados junto al parque de Etxebarria y a uno de los accesos principales al centro de la capital vizcaina.
En este caso se dio la circunstancia de que el Consejo Asesor de Planeamiento emitió el 10 de abril por primera vez, desde su constitución en enero de 2009, un dictamen negativo a una propuesta del Gobierno Azkuna para que se recalifique el solar de Panera para edificar más viviendas. No obstante, es probable que el PNV acabe desoyendo la recomendación, ya que la decisión no es vinculante, incrementando aún más la densidad edificatoria en Uribarri.







