El Gobierno de Nafarroa responde a los taxistas con varias cargas policiales

Gara.- Alrededor de unas trescientas personas ítaxistas acompañados de sus familiares, incluidos hijos de corta edadí se movilizaron desde la iglesia de la Asunción, donde protagonizan desde el lunes un encierro, hasta el Parlamento de Nafarroa, con la intención de entregar las llaves de sus vehículos.
Una vez allí, los manifestantes se concentraron ante la sede parlamentaria, coreando diversos eslóganes en favor de la negociación sobre la Ley del Taxi y en contra de los consejeros de Transportes y el presidente de la Mancomunidad de Iruñerria, e incluso alguno de ellos procedió a realizar una sentada en las inmediaciones.
Representantes de los taxistas solicitaron entrar en el registro parlamentario para llevar a cabo la mencionada entre- ga, a lo que efectivos de la Policía Foral se opusieron. Ese fue el momento en el que se iniciaron los incidentes íse prolongaron por espacio de una hora, entre las 17.30 y las 18.30í, ya que los agentes forales comenzaron a hacer uso de sus porras para tratar de disolver a los concentrados, además de lanzar algunos pelotazos al aire.
Encadenados
Como respuesta a la actuación policial, varios taxistas se encadenaron entre los semáforos ubicados a ambos lados de la calzada del Paseo de Sarasate, lo que trajo consigo la aparición de más efectivos, en este caso de la Policía española, que también propinaron varios porrazos, para retirarse minutos después.
Como consecuencia de la refriega, algunos taxistas heridos debieron ser trasladados en ambulancia en esos momentos. La tensión subió de grado cuando el mando de la Policía Foral trató de detener a uno de esos heridos y al parlamentario de Aralar Txentxo Jiménez, que había bajado de la comisión parlamentaria donde se estaba tratando precisamente la Ley del Taxi para tratar de mediar.
Dos horas más tarde, miembros de varios organismos que representan a los taxistas de Iruñerria, junto a alguno de los heridos, criticaron la actuación de la Policía Foral y la de representantes de UPNy CDN, «que, asomados a las ventanas del Parlamento, se han reído de la vejación que nos estaban aplicando», dijo Javier Azketa, de Tele Taxi San Fermín.
«Estamos en guerra»
Oskar Apestegia, secretario de Aitan, señaló que el sector se encuentra «en pie de guerra» y que «sólo queremos justicia, que salgan las licencias de taxi necesarias, previa realización de un estudio con garantías».
Exigió las dimisiones de varios consejeros del Gobierno UPN-CDN y aseguró que «nuestro pecado es ser taxistas, pero queremos seguir siéndolo sin morirnos de hambre». Apestegia anunció que se van a poner en contacto con las agencias de viajes para informarles que no va a haber servicio de taxi en Sanfermines y denunció que han recibido anónimos en los que se amenaza «con quemar nuestros coches».
Pamplona: La manifestación de los taxistas acaba en graves incidentes tras cargar la Policía Foral
x Noticias de Navarra
La manifestación convocada por el colectivo de taxistas ayer por la tarde, en medio del debate parlamentario sobre la nueva ley foral del taxi, acabó en una batalla campal con más de una veintena de heridos (en su mayoría taxistas y tres policías) y contusionados, una persona detenida y duros enfrentamientos entre los manifestantes y agentes de la Policía Foral encargados de custodiar la entrada al Parlamento los cuales cargaron en varias ocasiones. La presión acumulada tras dos meses de huelga, que alteró los ánimos de los manifestantes, así como la contundencia de la Policía Foral en su primer cara a cara con los taxistas en la puerta de la Cámara foral subió la tensión al límite.

Pasadas las cinco y media de la tarde, alrededor de 400 personas, taxistas acompañados por sus familias (representadas por mujeres, niños, jóvenes y personas mayores), llegaron a la sede del Parlamento foral portando carteles con diferentes slogans: "45 licencias ya", "Objetivo fin de huelga" o cánticos de "¡Miranda dimisión!" o "¡Cuánto ladrón, en la Administración!". Partían de la iglesia de la Asunción, del barrio de San Juan, en donde el presidente de la Confederación española del Taxi, José Artemio, y varios profesionales del sector mantenían un encierro desde el lunes en protesta por el proyecto de ley foral del taxi.
La Policía Foral sólo permitió el acceso a la Cámara a dos de los tres representantes del sector -uno de ellos Juan José Sarasa, presidente de AITAN- que a su vez pretendían trasladar a los grupos parlamentarios las llaves de sus vehículos, a las que se les había adjuntado el número de las 221 licencias respectivas. Ante la "presión" de los agentes, la urna que portaba las llaves tuvo que ser depositada en recepción, relató Sarasa. Posteriormente, accedieron al Registro de la Cámara para presentar el escrito donde evidenciaban que seguirían en huelga y no recogerían las llaves hasta no demostrar voluntad política para poner fín a la "ruina del sector".
En apoyo a sus compañeros, el resto de concentrados, que protagonizaron una sentada en la misma calzada de Navas de Tolosa y Paseo Sarasate, aplaudió la acción y cruzó la carretera para alcanzar la puerta de la sede parlamentaria que se encontraba cerrada, momento en el que se iniciaron los disturbios y se registró el intercambio de golpes y empujones. Los forales empujaron a los primeros manifestantes uno de los cuales cayó al suelo, según la versión de los taxistas, iniciándose el desorden. Éstos intentaron entrar en bloque al Parlamento, rebaten fuentes de la Policía Foral. Los taxistas tiraron a los agentes algunos de los carteles que portaban y se escucharon gritos de "¡policía asesina!". Los agentes (UMI) por su parte utilizaron pelotas de goma y cargas para repeler el avance.
Al menos cuatro taxistas sufrieron heridas de diversa consideración y 17 resultaron contusionados, mientras otros tres agentes también sufrieron lesiones. En el lugar también estaban presentes miembros de la Policía Nacional, que no intervinieron.
El parlamentario Txentxo Jiménez, de Aralar, el único representante político que abandonó la sesión parlamentaria ante los incidentes, trató de intermediar con los agentes de la Policía foral, que retuvieron a uno de los taxistas heridos (con una brecha en la cabeza). Jiménez recibió una brecha en el labio y varios golpes en la espalda. Simultáneamente, y vigilados por agentes nacionales, otro grupo se dirigió al Paseo de Sarasate para cortar el tráfico amarrados una docena de ellos con una cadena. A las 18.30, los taxistas quitaron las cadenas y disolvieron la protesta.
Por su parte, fuentes oficiales del Gobierno de Navarra destacaron ayer que los sucesos fueron provocados tras el intento de los manifestantes de acceder al interior del Parlamento protegido por agentes forales. Tres de ellos resultaron heridos (existen partes de lesiones en Urgencias) tras haber sido "apaleados y pisoteados" por los manifestantes. En función de la investigación iniciada y existiendo medios para identificar a los autores (cámaras del Parlamento) se procederá en las próximas horas a la detención de los presuntos autores, recalcaron, por "desórdenes graves y alteración del orden público", además de "agresiones" a los agentes. La Policía Foral también detuvo ayer a una persona "vinculada al colectivo de taxistas" y "con antecedentes policiales", acusada de un presunto delito de amenazas, desobediencia y resistencia.
dimisiones Los taxistas por otro lado ofrecieron ayer por la noche una rueda de prensa para exigir la dimisión del consejero de Obras Públicas Álvaro Miranda por la gestión de la crisis del taxi, así como del consejero de Interior Javier Caballero, y del Jefe de la Policía Foral por "la carga desmedida y la extrema dureza" utilizada en una concentración donde, de 400 personas, la mitad eran taxistas y el resto mujeres y niños. Agradecen por otro lado, la actuación de la Policía Nacional que se ha comportado "de forma comedida y profesional". Según Apesteguía, hay cuatro heridos con varios puntos en la cabeza (uno de ocho y otro de siete) por los porrazos recibidos, un tercero en observación con posible "fisura craneal" y un cuarto con rotura de radio y cúbito. "Han sido ellos los que han provocado", recalcan. "Una carga desmedida y de extrema dureza", apostilló Juanjo Sarasa, de AITAN. Según abundó Apesteguía, 45 minutos después se la primera reyerta se reprodujo un nuevo enfrentamiento en el Paseo Sarasate tras la detención de una persona "menor de dad’ que, vino a acompañar al hijo de un taxista y "no tenía nada que ver con la manifestación". "A las siete y media de la tarde cuando se fueron las cámaras de televisión varios policías forales de paisano le han perseguido y detenido a la altura de la tómbola", recalcó.
Por su parte, Aralar denunció ayer la "actitud fascista, autoritaria, desproporcionada y temeraria" de la Policía Foral. "A los trabajadores, que habían acudido con intención de entregar las llaves en el registro del Parlamento, no sólo se les ha impedido el acceso, sino que la Policía Foral ha reaccionado cargando contras las personas concentradas entre los que estaban los taxistas y sus familiares, con niños y niñas". Txentxo Jiménez bajó a intentar "mediar" y evitar que los concentrados "continuaran siendo agredidos". En este rifirrafe y cuando intentaba evitar que una persona herida con una brecha en la cabeza fuese detenida en lugar de se conducida a urgencias, también fue "golpeado de forma repetida y fue amenazado por el mando de la Policía Foral responsable de la carga que, incluso, quiso detener al parlamentario".







