[Fotos] El movimiento 15-M impide un desahucio en Iruña

Una familia de Orkoien, pueblo cercano a Iruña, ha evitado el desahucio esta mañana gracias al Movimiento M15 Iruña y gente del pueblo. Unas 30 personas, convocadas por el boca a boca y las redes sociales, y casi el mismo numero de medios de comunicación han estado esperando a las puertas del piso hasta que ha llegado la representante de las autoridades. Esta, al vérsele impedida el paso,ha desistido de su intento de llevar a cabo el desahucio. El procurador del banco BBVA, el banco con el que esta la casa hipotecada, no ha aparecido, quizás por no querer toparse con las manifestantes y la prensa. El acto le dara a la familia mas tiempo para poder negociar la hipoteca ya que ahora si que están en condiciones de afrontar los pagos.
En el año 2003 Don Filiberto y Doña Maria Higinia firmaron un préstamo hipotecario con el BBVA para comprar la vivienda en la que residen. La hipoteca es el derecho que tiene alguien a pedir la ejecución (venta) de un bien inmueble de un deudor suyo en caso de que éste no pague la deuda, para cobrarse con el dinero obtenido. En el momento de escriturar la hipoteca el propio banco valoró la vivienda en 138.000 euros. Durante los primeros años Filiberto y Maria Higinia devolvieron sin problemas su deuda, gracias a los ingresos que percibían del bar que regentaban.
Sin embargo, en el año 2006 la dueña del local en que se encontraba su bar decidió venderlo. No pudiendo hacer frente al coste de ejercitar su derecho de tanteo y retracto (esto es, derecho a comprar el local ellos antes de que se lo vendieran a una tercera persona) Filiberto y Maria Higinia se quedaron sin su bar, que era su fuente de trabajo y de ingresos.
Encontrándose en una situación de paro que se alargó durante años, llegado cierto momento dejaron de poder hacer frente a los pagos para devolver el préstamo hipotecario, cuando sólo les quedaban 35.000 euros por amortizar. Por ello el BBVA instó al juez a que embargara la vivienda y la vendiera en pública subasta en el año 2010. Quedándose ésta desierta, el banco se la autoadjudicó por un valor de 45.000 euros, que cubrían solamente el importe de lo debido por Filiberto y Maria Higinia y las costas y gastos del proceso.
Desde el momento en que Filiberto y Maria Higinia dejaron de pagar las cuotas correspondientes, su situación económica ha mejorado considerablemente. Por una parte, ambos han recibido la confirmación de su derecho a recibir la pensión de jubilación, lo cual comenzará a ocurrir en un momento próximo. Además uno de sus hijos se ha mudado a vivir con ellos, contribuyendo con su salario al mantenimiento de la casa y familia de forma estable, ya que tiene un empleo en una cooperativa de la que es socio desde hace más de una década.
Filiberto, Maria Higinia y su hijo han manifestado al BBVA en repetidas ocasiones su intención de hacerse cargo de nuevo de la deuda y terminar de pagar lo debido, estando dispuestos a firmar una refinanciación que incrementaría el importe de esta. Encontrándose en situación de poder pagarlo, su prioridad es no perder la casa (que durante años estuvieron pagando) por tan sólo 35.000 euros.
Sin embargo el BBVA repetidamente les ha denegado esta posibilidad, desde el inicio de la ejecución hasta el momento actual. La razón es bien sencilla: la opción más lucrativa para ellos es despojar a Filiberto y Maria Higinia de su vivienda. Si renegocian la deuda, simplemente recibirán de vuelta el dinero que en su día les prestaron para que compraran su vivienda, aumentado con los correspondientes intereses pactados inicialmente más los extra que se pacten ahora. Una remuneración no desdeñable para el banco, pero nimia comparado con su otra opción: abusar de los derechos que la ley le ha dado y continuar con la ejecución de la hipoteca.
En efecto, si el banco continúa con la ejecución, la jugada le sale de la siguiente manera. Realizó en su momento un préstamo, del que se ha devuelto la mayoría. Para los 35.000 euros que están impagados, ejercita su derecho real hipotecario y pide al juez que venda el bien. El dinero obtenido con la venta irá en primer lugar a pagar al banco acreedor de los ejecutados, teniendo éstos derecho a quedarse remanente (el dinero que se obtenga que exceda de lo que debían al banco). El sistema parece muy razonable. Pero como no aparece nadie a la subasta, la Ley de Enjuiciamiento Civil le permite al banco que se quede con la casa para saldar la deuda por un valor que es irrisorio; aquí 45.000 euros. Es decir, que entra en el patrimonio del banco un inmueble que él mismo tasó en 138.000 euros, pero oficialmente sólo se saldan 45.000 euros exactos que se le debían. Por supuesto Filiberto y Maria Higinia no tienen derecho a quedarse con remanente alguno, y pierden la casa y todo el dinero ya devuelto para pagarla. Y el BBVA perdona una deuda de 35.000 euros a cambio de una casa que venderá por unos 100.000 o 120.000 euros. Obviamente el banco BBVA prefiere esta opción, que le sale muchísimo más rentable que que le devuelvan el dinero que prestó, aunque los costes para su cliente, Maria Higinia y Filiberto, es altísimo y los lleve a una situación de ruina.
El lunes 4 de Julio a las 10.00 de la mañana el Secretario Judicial y el procurador del BBVA irán a casa de Maria Higinia y Filiberto a desahuciarles. Junto con vecinos, familiares y amigos, desde el 15M hacemos una llamada para que seamos todos los que les apoyemos. Vamos a sentarnos delante de su portal e impedir que les saquen de su casa. Queremos presionar al BBVA para que se comporte de manera ética y renegocie la deuda, de forma que ellos reciban el dinero al que tienen derecho y Filiberto y Maria Higinia puedan terminar de pagar lo poco que les queda de su casa, para que se queden a vivir en ella en sus años de jubilación.







