Grande Marlaska deja en libertad sin cargos a la alcaldesa de Hernani

La alcaldesa de Hernani, Marian Beitialarrangoitia, ha comparecido durante una hora y media ante el titular del Juzgado Central de Instrucción número 3 por la querella interpuesta por Dignidad y Justicia, al respecto del parque de Hernani "Pana", dedicado al militante vasco José Manuel Ariztimuño que fue acribillado a tiros por la Policía en 1981, y la plaza que lleva el nombre de Gudarien Enparantza.
La emisora Infozazpi Irratia ha difundido que Beitialarrangoitia ha quedado en libertad sin cargos.
Según fuentes jurídicas citadas por la agencia Europa Press, la alcaldesa ha defendido que el nombre de Gudarien Enparantza alude a los 200 vecinos del municipio que murieron durante la Guerra del 36.
Las mismas fuentes han informado de que la alcaldesa se ha negado a contestar a más preguntas, aunque ha asegurado también que desde que en 1982 el pleno municipal aprobara otorgar el nombre de Ariztimuño a la plaza, ningún grupo municipal ha denunciado esa situación y tampoco han pedido que se revoque dicho acuerdo.
Los querellantes, a los que se ha adherido el Foro de Ermua, han solicitado al juez que ordene de forma cautelar el cambio de nombre de los dos emplazamientos, la retirada del monolito que existe en el parque y la anulación de la distinción como hijo predilecto de la localiad que le hizo el Ayuntamiento hace ahora 26 años.
El fiscal Pedro Rubira, se ha opuesto, sin embargo, a esta petición alegando que, aunque se trata de una solicitud legítima, debería interponerse por la vía contencioso-administrativa y no por la penal.
Denuncia
Actuales alcaldes y ex alcaldes de la izquierda abertzale comparecieron ayer en Hernani para arropar a la alcaldesa del municipio guipuzcoano, Marian Beitialarrangoitia, que hoy comparecía ante Grande-Marlaska por su imputación tras la querella interpuesta por Dignidad y Justicia, al respecto del parque de Hernani "Pana", dedicado al militante vasco José Manuel Ariztimuño que fue acribillado a tiros por la Policía en 1981.
La izquierda abertzale entiende que esta dinámica, como ya ha sucedido en Zizurkil con la plaza Joxe Arregi y el monolito de Joselu Geresta de la mano del PNV, está dirigida a "retirar todo vestigio" de los que "son muestra de la represión que el Estado ha estado y sigue utilizando contra el independentismo vasco, de la guerra sucia y de la tortura". "Son víctimas no reconocidas de la violencia del Estado que no tienen una Ley, que no tienen un Kursaal", agregaron, para denunciar que pese a la retirada de los monolitos será imposible borrar el "Oso latza izan da" de Joxe Arregi antes de morir por torturas "de la memoria de nuestro pueblo".
Aunque, por un lado, entienden que el objetivo que persigue el Estado español es la de incluso "prohibir que les recordemos, criminalizando su recuerdo", en el actual contexto de haber "apretado el acelerador de la represión", la izquierda abertzale considera que el PSOE, con el PNV, pretende desbancarles también de las instituciones en las que participan.







