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23/03/2021 :: Nacionales E.Herria

'Hay que hacer una reforma laboral para impedir que la gente vaya a la calle'

x Juanjo Basterra
Entrevista a Mitxel Lakuntza (secretario general de ELA)

“Ante el XV congreso de noviembre haremos una declaración en reconocimiento de los 85 años de Memoria Histórica y contra el fascismo”

 “El bloque soberanista del Congreso no está condicionando la agenda social del Gobierno español”

“LAB sale a hacer un llamamiento a conformar un muro para parar la sangría de despidos y hace un emplazamiento directo a CCOO y a UGT. Es otra alianza. Es un cambio de estrategia”

“El acuerdo estratégico EH Bildu y LAB condiciona mucho y de he hoen Navarra hay un apagón sindical”

“Europa no ha cambiado. Los mismos que mandaban a la troika, utilizan el chantaje de los fondos”

Juanjo Basterra, kazetaria eta m. soziala * E.H

ELA cuenta con alrededor de 100.000 afiliados y mantiene una representatividad a 2020 del 41,27% en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa. En conjunto en Hego Euskal Herria alcanza el 36,34%. Dispone de una caja de resistencia que pone en valor la lucha obrera frente a los despidos, permitiendo alargar conflictos en favor de las reivindicaciones de las y los trabajadores. Mitxel Lakuntza fue nombrado secretario general hace dos años y en éste realizarán un nuevo congreso, el décimo quinto, en el que se conmemora el 85 Aniversario de la Memoria Histórica y que, como destacó, ocupará también un lugar importante. Lakuntza pide derogar las reformas laborales lesivas para la clase trabajadora y hacer otra que impida echar a la gente a la calle. Alerta de los cambios que se pueden negociar en Madrid y une sus fuerzas con CIG y la Intersindical catalana para presionar a “los grupos soberanistas” del congreso para que presionen ante las negociaciones de la nueva reforma.

El dirigente de ELA lamenta que el dinero que llegue de Europa habrá que “devolverlo con creces” y sostiene que detrás del mismo, que irá a parara multinacionales, llegarán nuevas reformas y recortes, sobretodo en pensiones.

 ¿Qué valoración haces de la situación económica actual y lo que está pasando en el mundo laboral?

En el corto plazo nuestra preocupación está muy ligada al empleo. Y una preocupación añadida a otras que veíamos venir con el tema de la digitalización y todo esto. Las trabajadoras de Zara me decían que tenemos la sensación de que vamos a ser las últimas dependientas. Porque esto va todo a la venta on line y a los centros logísticos, y el tema presencial en tienda tiende a su extinción. Algunas preocupaciones que nos venían de atrás hay que meterlas en todo esto. Es una preocupación muy condicionada por las posibles reformas que puedan venir.

Nosotros el año pasado hicimos un documento de cómo debe darse una salida a esta crisis. Hay que ver la pelea que estamos teniendo en Osakidetza, residencias o lo que está pasando con el empleo en empresas como Tubacex, Aernnova, ITP, MTorres. Son muy meritorias, porque esto no pasa en todos los lados. Aquí hay una línea muy clara y una apuesta del sindicato de luchar por salvar hasta el último empleo y por no dar por bueno lo que las empresas están planteando. Y todo lo que está pasando es diferente a lo que ocurre en Catalunya, o en otros sitios, con mucha gente a la calle. La defensa del empleo es fundamental en la pelea y vamos a ver hasta dónde llega. Lo que pasa con Aernnova, etc vamos ganando alguna sentencia. Hay partido que jugar y vamos a ir hasta el final, con la huelga y los servicios jurídicos y cuando pase el 31 de mayo a ver qué ocurre aquí.

Con el tema de la reforma laboral, la unidad de acción con sindicatos de Catalunya y Galicia se impulsa para exigir su derogación, ¿llega tarde?

No sabemos lo que va a pasar. Estuvimos con la ministra Yolanda Díaz en una reunión, antes de la pandemia, y lo que se nos dijo es que iban a tocar aspectos parciales. No defienden una derogación total, sobre todo en la parte del PSOE, y lo que nos dijeron que iban a tocar la ultraactividad, la inaplicación y la prioridad del convenio de empresa. Para nosotros una de las incógnitas principales va a ser qué pasa con el tema de la prioridad del sector si va a ser del Estado o de la provincia. Ahí nos jugamos casi nuestra existencia.

¿Que os dijo la ministra?

Escuchamos generalidades. Nadie nos concreta esa parte. Por eso estamos insistiendo e interpelando a los partidos del ámbito soberanista, independentista o nacionalista, de Euskal Herria, Catalunya y Galicia para que hagan valer la su presión dentro de la aritmética parlamentaria. Lo que hemos visto hasta ahora es una agenda que no tiene prioridad y que hay una determinada aritmética, pero que no está presionando para que se cumpla esa agenda social. Es algo que compartimos con la CIG y la Intersindical catalana y por eso saldremos a la calle este 25 de marzo.

Ahí hay dos aspectos que están encima de la mesa: el tema de los despidos colectivos. Alguna gente dice que la pandemia no tiene que ser excusa para derogar la reforma laboral. Diría más, en esta crisis generada por la pandemia hay que hacer una reforma laboral para impedir que vaya la gente a la calle con tanta facilidad. Y todo esto tiene que ver con la modificación del despido colectivo y el tema de la tramitación administrativa, que se les quitó a los gobiernos autonómicos y a los departamentos de trabajo, la capacidad de emitir informes sobre los despidos. Es un tema central. Lo que vemos es que el Gobierno español no tiene ninguna intención de meterle mano a eso.

Luego está por resolver la segunda cuestión de si se nos garantiza aquí el derecho a negociar con las condiciones de aquí. Eso es lo que está en juego.

 ¿Si se negocia en Madrid es difícil que se garantice que se pueda traer al ámbito vasco, al autonómico?

Así es. Es la parte que estamos diciendo, porque esa suma de partidos soberanistas en sentido amplio, nunca han tenido esa presencia en Madrid y nunca han tenido en términos de presencia real a la hora de conformar mayorías tanta importancia. Hoy hace falta ese bloque de gobernanza. Ese debate o se plantea en Madrid, o nosotros les hemos dicho que como no salga bien a ver como nos explican que sostienen a un gobierno que va contra intereses de los trabajadores vascos, catalanes, gallegos...

Algunos de esos partidos de lo que llamas “bloque de la gobernanza” ya han aprobado los presupuestos del Gobierno español, que son neoliberales hasta la médula.

Una de las cosas que estamos viendo es que la pandemia te marca y te puede distorsionar muchas cosas, pero hoy se puede decir que ese bloque no está condicionando la agenda social del Gobierno español. No sé qué pasará en lo sucesivo, no lo sé, pero nosotros no nos vamos a quedar de brazos cruzados con esta situación. Es una parte que compartimos los tres: la necesidad de interpelar políticamente a los partidos de nuestros países en este tema para que presionen al Gobierno.

¿Esa es la diferencia que tenéis con LAB, que os criticó cuando salió esta iniciativa de protestas para el 25 de marzo?

Sí. Nos ha sorprendido la virulencia con la que salieron. Es una nota muy dura y agresiva, poco fundamentada e inconsistente en sus argumentos. Porque si hay una consistencia en su acusaciones, puedes empezar un debate, pero es que es surrealista. Acusarnos de tener una relación con la patronal y una cosa por el estilo, o de ir en la misma línea de la patronal y también de abandonar la linea soberanista.

En lo concreto pasa que ELA, CIG, Intersindical catalana nos hemos puesto de acuerdo en lo que hay que pedir y en cómo hay que llevarlo a cabo, con consenso en cuanto al acuerdo, en las reivindicaciones y cómo las tenemos que hacer efectivas. ¿Qué pasa con LAB? Y esto se puede objetivar, está haciendo un emplazamiento, y eso es novedoso, a otra alianza, a una alianza diferente, nueva. LAB sale a hacer un llamamiento a conformar un muro para parar la sangría de despidos y hace un emplazamiento directo a CCOO y a UGT. Claro es un cambio de estrategia.

¿Pero el Gobierno estatal solo negocia con CCOO y UGT y las patronales?

A eso voy a llegar ahora. Les decimos a LAB que es incompatible, que hay que ser coherente. De qué vamos a hablar del empleo si en ITP, Alestis, Zara son EREs firmados por esos que negocian en Madrid. Su politica de empleo no es igual que la nuestra, que estamos llevando hasta el final, a limpia huelga. Estos te resuelven el tema del empleo firmando a la antigua usanza el tema de los ERE.

Luego hay otra acusación que es increíble en la misma semana que están haciendo un emplazamiento a UGT y CCOO, LAB nos acusa a ELA de no llevar adelante la agenda soberanista. LAB tendrá que explicar qué soberanismo va a hacer con UGT y CCOO. Es difícil de explicar, sin duda. ¿Qué pasa con LAB? Creo que tenemos un reto para el futuro, porque no soy partidario de hacer acusaciones o levantar el tono más de lo necesario, porque tienen que explicarse, pero no me gusta que el debate ELA y LAB sea un debate público. No creo que nos sirve ni a ellos ni a nosotros. Creo que quien quiere tender puentes y tirar un poco más a un futuro tiene que hacer un esfuerzo para que mañana estén las cosas mejor que hoy.

¿Dónde está ELA?

ELA está donde siempre ha estado: defendiendo la mayoría sindical vasca y la Carta de los Derechos Sociales para Euskal Herria. LAB está haciendo otro llamamiento a otra alianza que no tiene nada que ver con esto. Creo que en el futuro que tenemos ambos es tener una agenda propia blindada, ante el ruido y la dinámica institucional que pueda venir de fuera. Y aquí hablo de EH Bildu.

Es muy evidente que esa relación entre EH Bildu y LAB, que es una relación en base a un acuerdo estratégico, que firman esas organizaciones, y eso condiciona mucho. Porque de repente no tenemos la misma opinión sobre lo que pasa en este país con la politica presupuestaria. Hemos conseguido algunos equilibrios para intentar coincidir en opinión, pero lo que está pasando en Navarra, por ejemplo, donde hay un apagón sindical. LAB es la primera fuerza en la Administracion y no hace huelgas. Las hay donde ELA es primer sindicato. Y ahora estamos hablando más de EH Bildu, que nos preocupa desde el punto de vista de la izquierda. Porque, por ejemplo, en Navarra Podemos está asimilado, no es una fuerza de transformación y alternativa. Son parte del Gobierno que prácticamente se puede confundir con la parte del PSOE y en esta parte lo que hace EH Bildu es apoyar desde fuera, pero sin condicionar la política que se hace en Navarra. O en la CAV que cuando llega la politica presupuestaria, lo que ha pasado el último año es que aquí parece que se están pegando entre Elkarrekin Podemos y EH Bildu para ver quien va a mas reuniones y a ver quien se sienta más con el Gobierno, pero ¿dónde está la lectura de los presupuestos y sus propuestas alternativas?Parece que es una dinámica de enmendar. Parece que es una dinámica que nos muestra que la realidad no es tan mala y resulta que los presupuestos solo han aumentado un 3%, un 1,9% respecto al año pasado. Creemos que hay una pelea ideológica. Aquí si no se plantea un antagonismo no hay proyecto. Nuestra preocupación viene por ahí, cuando algunas actuaciones se parecen demasiado. Y esto se ve con los fondos europeos.

Volviendo al empleo, ¿Cuando acaben los ERTEs el 31 de mayo, van a venir más ERE?

No sé. Va a ser muy importante que haya medidas para que los despidos no se hagan con la facilidad de antes de estos ERTEs y con la legislación actual se hacían.

 

EK ya propuso hace unos días permitir hacer despidos rápidos y baratos.

Claro, esa es la innovación de la patronal vasca. Despedir lo más fácil posible y bajar los salarios todo lo que se pueda. Ahí se acaba el manual de la patronal vasca.

Pero ¿notáis que los EREs subirán o es pronto para avanzar ese mal trago?

Bueno. Aquí lo que estamos gestionando son ERTEs más que EREs. Pero, claro, cada mes que pasa es un mes de más riesgo que tienes de entrar en esa dinámica de despidos. No podemos calcular qué numero de empresas estarían sujetos a ERE. Lo que vemos es que cada vez que pasa, sumamos empresas. No sabemos el alcance total. Prever hay que hacerlo, porque cuando desaparezcan los ERTEs y la experiencia dice que cuanto más fácil es despedir en situaciones coyunturales de cierta complejidad, las empresas aligeran rápidamente las plantillas. Entre otras cosas, porque luego se permiten hacer contrataciones con salarios mas bajos.

Otra cosa en el tema del empleo, que es muy gráfico, es el tema de las sanciones a los piquetes, que se ha retirado del código penal. Ha pasado que tres partidos se han quedado pidiendo penas de cárcel para los piquetes. Fueron Vox, PP y PNV. Explica muchísimo la posición respecto a la realidad sindical vasca. ¿Quién manda a la Ertzaintza a cachear a nuestros delegados sindicales a la entrada reunión con Tubacex o Gestamp? Alguien decide. No hemos conocido nunca eso. El peligro no está en nuestro lado, pero esas cosas pasan con un Gobierno muy propatronal.

Hablando del Gobierno Vasco, ¿la Administración pública vasca es la primera empresa con mayor temporalidad?

El otro día estuvimos con el Ministro Iceta. Recién llegado tiene derecho al despiste, etc, pero dijo si sois los primeros, los campeones de la temporalidad por delante de todo el mundo. Se asombraba de la tasa temporalidad. ¿Qué legitimidad tienen el Gobierno vasco o el navarro para hablar de planes de empleo? Ahí está el plan de Empleo de Navarra, quieren aprobarlo para junio. Qué legitimidad tiene si no ha hecho las tareas en su ámbito directo. La preocupación del empleo no ha sido su preocupación, sino como externalizar y privatizar la mayor parte del sector público. Esa si ha sido su preocupación, sobre todo los últimos años. Se ha llegado a esta situación porque hay una sentencia europea que habla de bajar la tasa de temporalidad al 8% , sino seguiríamos igual. Aquí la preocupación estaba en soterrar las vías de tren o de 25 kms de autopista, en vez de resolver la temporalidad. ¿Por qué no se plantea en la agenda social y política?. Esto no estaba en la agenda, ¿cuánto les preocupa esto? Está claro.

¿No sería la mesa de diálogo social la que tendría que abordar estos temas de la temporalidad del empleo público?

Claro, pero si llevas esto desaparece la mesa. Es para sacarse la foto. Tiene todas las patas averiadas. El que preside la mesa es Urkullu, el mismo que su partido vota encerrar a los piquetes y que es menos neutral que cualquier cosa. Es la prueba más evidente del poco recorrido que tiene.

¿Qué análisis haces de las ayudas europeas que, al parecer, van a ir a parar a las grandes empresas y multinacionales?

Hay muchas multinacionales en la cola, sí. Hay una opacidad tremenda en todo esto. Aquí se salta ese primer escalón de pasar de la ingenuidad a conocer al personal y ver donde está Europa al día de hoy. Una de las cosas que nos llama la atención, y es un debate que tenemos con Podemos y EH Bildu, es que no compartimos la idea de Europa. Somos europeístas, pero desde la Europa social y hecha en una construcción política diferente, porque otra cosa es que compartamos esa visión de que Europa ha cambiado de un día para otro. Lo habrá hecho para algunas cosas, pero algunas otras han cambiado poco. En términos generales los mismos que mandaban a la troika utilizan el chantaje de los fondos. Aquello era muy heavy: atacar servicios públicos y más austeridad, que han sido la marca europea en todo el mundo.

De hecho, Rodriguez Zapatero les ayudó cambiando la Constitución.

Sí, pero Zapatero acabó como acabó. No es una hipótesis descartable en el Estado. A ver qué pasa ahora, qué dirección toma el Gobierno del Estado. Lo tendrán que decidir, pero Zapatero hizo lo que hizo y acabó como acabó, para quien quiera sacar alguna conclusión de eso. Pero en el tema de los fondos europeos, estamos en la CES europea y le dijimos al secretario general si estaban condicionados o no. Y fueron a la Comision Europea y a la siguiente reunión vinieron con el papelito a decirnos que sí.

Para nosotros, el primer debate es si hay una condicionalidad de esos fondos, sí o no. Aquellos que mandaban la troika han cambiado el formato, lo han afinado, pero ahora chantajean con los fondos. Pero, ¿el propósito cuál es? Es para apoyar a la Sanidad pública, al sector de cuidados... lo que está en duda. Hay una operación de cierto maquillaje. Te cogen el tema de la transición energética, etc y tenemos que tener cuidado. Vamos a ver qué proyectos hay detrás. Porque empezar a decir que el TAV tiene que ver algo con la transición energética o el canal de Navarra, ya me explicarás. Hay una parte de maquillaje muy profunda. Luego está el tema del dinero. Claro, alguno dirá si esos recortes ya se iban a hacer, coge la pasta. ¡Cuidado!, porque de esos 140.000 millones que van a venir, ¡que ya veremos cuándo!, 100.000 millones los vas a devolver, más intereses.

Por eso, pregunto ¿es tan mala idea no coger esa pasta, no hacer los recortes y utilizar esos 100.000 millones para hacer otras cosas, que Europa no te mande qué hacer y los dediques a tus necesidades. ¿Es tan mala esa idea?

Fondos de Bruselas que van acompañados de reformas, ¿verdad?

Sí, sí. El tema de la condicionalidad son esas reformas. He leído en la prensa económica que dan por bueno lo que está mandando España, pero les han dado el toque, porque hay que hablar de pensiones, reforma laboral... ¡a ver lo que hacéis! Nuestra crítica a EH Bildu venía porque hizo un emplazamiento al PNV para gestionar conjuntamente esos fondos en Madrid, es un ejercicio de ingenuidad de que el PNV hable contigo de no sé qué, pero no jugar esa pelea de inicio, que aquí hay una decisión de una determinada politica para transferir dinero público a unas determinadas empresas. Esa es la jugada. Lo que es necesario es explicarlo de otra manera a la gente, porque te van a joder la parte de tu pensión o te vas a jubilar más tarde para que esos fondos vengan. A ver la gente que dice porque esos fondos están ahí.

¿Si no devuelves el dinero entra el FMI en escena?

Si los proyectos no salen en las condiciones y en el calendario quemarcan, hay que devolver la pasta. La pasta no la devuelve la empresa, lo hace el Estado.

Si el Estado no devuelve, porque no tiene liquidez, ¿entra el FMI?

Ya te imaginarás cómo se hace eso, con recorte del presupuesto público.

¿O quiebra del Estado como en Grecia?

Bueno...

¿Todo depende del agujero que hayas hecho?

Sí, es el recorrido que quiera hacer. Una de las cosas que trasladamos cuando hablamos del tema fiscal, que una y otra vez lo planteamos, tiene que ver con eso. El agujero se arregla con recortes o metiendo pasta por la actividad fiscal.

Hablas de presión fiscal aquí, pero estamos en un casi paraíso fiscal. Las grandes empresas pagan poco o nada, como lo habéis publicado vosotros. Y es evidente que PNV y PSE no están por la labor de acercarnos a la presión fiscal media de la UE.

Lo que decimos es que paguen el 25% en el Impuesto de Sociedades sobre los beneficios que obtengan. Hoy las grandes empresas de cada 100 euros están pagando 7. Y nosotros lo que decimos es que de cada 4 euros que ganan, paguen 1. Y es un debate que nadie dice que estemos dando datos equivocados.

Ese debate se entrelaza con el anterior, ¿si no hay ingresos como vas a hacer frente a las necesidades actuales de esta crisis pandémica?

Esto está pendiente de las reglas de estabilidad europea, pero eso va a venir. Esas recetas de austeridad, las reglas de gasto y déficit van a venir, porque cómo vas a hacer frente a eso. Si el FMI y la OCDE están hablando de elevar la presión fiscal, sino esto no se puede llevar adelante. Aquí con una presión similar a la UE obtendríamos 6.000 millones más de diferencia para las arcas públicas.

Si a los ricos no les achuchas, ¿lo pobres qué hacemos?

Eso ilustra quien toma las decisiones en política fiscal. Para nosotros este tema es central y explica todo. Aquí la fiscalidad te delimita dónde esta la izquierda y la derecha. Determina la ideología, el modelo de sociedad...

Pero cuando EH Bildu estuvo en la Diputación de Gipuzkoa esa raya no se ancló.

Efectivamente. De ahí viene nuestro conflicto. Pero la izquierda tiene que aguantar esa raya. Porque si no aguantas, tenemos un problema y una preocupación. El problema es la politica que hacen Urkullu y Chivite y la preocupación es dónde está la izquierda. Lo que vemos es que poco a poco hay una estrategia de institucionalización que te va metiendo en el agujero. Es lo que vemos.

El futuro de las pensiones, ¿cómo lo ves?

Muy pegado a los fondos europeos en el corto plazo. Escrivá ha dicho que va a hacer dos reformas: en marzo y noviembre, y se subraya como aspecto positivo el garantizar el IPC, pero eso puede ir en un pack entero con cosas muy importantes como bajar la cuantía de las pensiones vía cálculo de las mismas. Acuérdate de lo que filtraron de los 35 años, que nadie dijo que no fuese verdad, pero ese borrador estaba encima de la mesa, y lo segundo son las jubilaciones anticipadas. Es lo que se quiere tocar. Esa es la agenda. Comparativamente con muchos países de UE el gasto en pensiones es mucho menor.

Nos acercanos al Primero de Mayo, ¿cómo lo véis?

A ver qué nos dejan hacer este año. Creo que la diferencia con el año pasado es que vamos a poder estar en la calle.

¿Tenéis ya el lema o la dirección del mismo?

Tenemos que afinar el debate, se trata de elegir, pero muy ligado al tema del empleo y la salida de la crisis. Nuestra preocupación es el empleo, que no entremos en otra fase de ataque a los salarios. Ese tipo de cosas. Y luego a seguir con las peleas en las que estamos como Osakidetza, residencias, ambulancias... Ahí es donde nos jugamos que se pueda pasar a limpio una lección. Nuestra pelea con el Gobierno Vasco, sobre todo, tiene que ver con eso que no les vemos con interés de pasar ninguna pelea a limpio. Fíjate que hay cosas. Están en su torre de marfil. Tienen una soberbia exagerada. Y es a partir de ahí cuando se explica todo, desde lo que ocurre con la pandemia a todo lo demás. Lo que vemos es que en esta pandemia han dado la espalda a la comunidad científica. Eso tenemos.

Por cierto, antes hablábamos de las movilizaciones conjuntas con CIG e Intersindical catalana para exigir derogación de reformas laborales, Raúl Arza, recién reelegido secretario general de UGT Euskadi, dijo que no descartan una huelga general en ese sentido. ¿Qué te parece?

Lo dice el mismo que no va a la huelga por los interinos. Ya está. Hicimos seis huelgas generales desde el 2009 al 2013 y eso depende del nivel de recorte que se ponga encima de la mesa. La huelga general es un instrumento de activación social como pocos. Cuando se dan las circunstancias, la aportación de la huelga general es muy importante. Hay que medir mucho el elemento de oportunidad y todo tiene que estar justificado en base a la presión que venga. Fíjate, la huelga del 30 de enero del año pasado me ha parecido meritoria, porque se hizo en un contexto de crecimiento económico. El trabajo común con los pensionistas, el movimiento feminista... es algo que no pasa en el mundo, sí aquí.

Como colectivo Sare Antifascista estamos preocupados por el auge de la extrema derecha, vemos que Vox tiene hasta su propio sindicato, Solidaridad. En Nafarroa en la Volkswagen hay gente que cojea de ciertas cosas y se están reproduciendo a nivel Estado español en Valencia en la Ford, en Valladolid, en Barcelona... Venimos de una trayectoria con ELA de trabajar la memoria histórica. Con la fundación hemos estado 5 años con lo de la querella Argentina. El año que viene es el 85 aniversario y volveremos a la carga. Ahora el día a día es el auge de la extrema derecha y en el mundo sindical está empezando a entrar. ¿Como afrontar eso?

En este capítulo, hoy sobre la ultraderecha te preocupa no solo la presión organizada, sino la propagación de sus ideas. Ese argumentario hasta dónde llega. Me preocupa la propagación de esas ideas, y el papel del sindicato que debe tener para parar esa promoción de esas ideas. Cuando hablamos de mejorar las políticas sociales y públicas, estamos hablando de levantar barricadas contra el fascismo. Cuando hablas de la RGI, de políticas diferentes en este tipo de cosas, estás hablando de confrontar directamente con ese tipo de políticas de ultraderecha. 

Aquí la ultraderecha tiene una expresión muy pegada a la historia antifranquista. Eso hace que en este país hay oposiciones sociológicas, que hemos levantado muros que en otras partes de la sociedad en el Estado no tienen como las nuestras. Pero el fenómeno no es nuevo. En el Estado francés y otros lugares donde esos partidos te cogen un ideario de corte social, o en algunos casos comunista de los años 70, y lo hacen suyo. Es un peligro.

Creo que la mejor manera de parar al fascismo es enfrentando esas políticas sociales y marcando una acción muy clara por buscar ese antagonismo. Porque la derecha y la ultraderecha van a tener siempre cerca el grupo embrionario de intereses muy pegado al mundo económico, determinado por la ideología nacionalista española. La ultraderecha y el fascismo penetran desde abajo, donde dejas hueco libre se te meten y dejas hueco libre cuando abandonas la reivindicación, cuando abandonas la calle, las organizaciones de base y abandonas la reivindicación. Ahí Italia y el Estado francés saben mucho de eso, porque han avanzado esos grupos ultras.

 Le Pen hizo carrera con eso

Sí, sí...y el norte de Italia con su tradición comunista es un ejemplo del asentamiento de Salvini y la madre que les fundó. Se combate haciendo trabajo desde abajo, trabajo de base con una clara agenda reivindicativa y de izquierda, que es lo que les cierra el paso.

Hace cinco años ELA en el anterior Congreso hizo una declaración de apoyo a la Memoria Histórica y demás y en este próximo ¿ELA haría una declaración contra el fascismo?

En nuestra ponencia es un clásico. Está dentro de nuestras preocupaciones. Ahí si que hay un cambio, cuando hablamos de las últimas ponencias el fenómeno de la ultraderecha era un fenómeno europeo, en últimas era del Estado.

Está en total evolución. Ahora la extrema derecha en Europa está respaldada por 100 millones de votos.

Exacto. Quiero decir que tienes la sensación de que se te va acercando y esa alerta antifascista hay que levantar siempre. Es necesaria.

¿Hay que ponerse las pilas con esos cordones sanitarios para que no sólo sean un día de declaración sino 364 días?

Nuestra pelea antifascista se hace cada día en las empresas, se hace planteando las peleas ideológicas y concienciando desde abajo a la gente. Por eso decía donde se deja el hueco, se meten. Tuvimos una reunión con un sindicato belga y nos decían que habían tenido que hacer un documento de compromiso con fundamentos antirracistas, etc para los delegados que entraban, porque en Bélgica se les estaban metiendo y tuvieron que parar. Confrontaron con la gente.

Nosotros estuvimos en Alemania y estuvimos un día entero con el sindicato del Metal. Allí para entrar en fábricas, depende en que sitios, te piden un compromiso social de no apoyar ni fomentar ideas de extrema derecha ni de odio, ni demás.

En Alemania están investigando a un montón de policías precisamente. 

Pero sindicalmente en fábricas siderometalúrgicas enormes, cuatro o cinco veces mas grandes que lo que fue AHV y que algunas fueron campos de concentración, con un museo de la memoria dentro y donde hubo trabajo esclavo, para entrar a trabajar firmas un compromiso de no fomentar el odio y demás. Por eso te decía que va in crescendo, el adelantarte y mostrar una declaración pública es importante.

Eso va a ser. Ante el XV congreso de noviembre haremos una declaración en reconocimiento de los 85 años de Memoria Histórica y contra el fascismo. Tranquilo por eso, nosotros no vamos a cambiar de posición y lo haremos público, como en otras ocasiones.

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