¡A la calle!

Los días del llamado Espíritu de Ermua, fueron en comienzo de una estrategia de la derechona española por recuperar el tiempo y el terreno perdido desde 1977. Sacar la gente a la calle, que la bandera rojigualda se viera con naturalidad y simpatía en las calles de Euskal herria, que las gentes de la izquierda abertzale fuesen escupidos y mal vistos por sus vecinos, por sus compañeros de trabajo..querían dar el golpe definitivo al independentismo vasco y con ese triunfo en la mano asegurarse el poder en Madrid, con una opinión publica a la que educaban desde la televisión publica y las diferentes cadenas privadas en un nuevo nacionalismo español, en un recuperar valores de la época franquista, en pos de que se asumiese el recorte de libertades que iban a emprender en breve, porque el autentico enemigo de la extrema derecha española, la del PP y la folclórica-falangista no es el llamado terrorismo, sino las libertades democráticas, que se vieron obligados a conceder tras la muerte del viejo tirano Franco.
Por eso, el PP, centra su actividad política en el mensaje anti-terrorista, en la llamada no claudicación, en la llamada firmeza contra el nacionalismo vasco y catalánsiembran un odio populista anti vasco y anti catalán, que saben les hace impopulares en esas naciones históricas, al menos les asegura el voto unionista vasco y catalán, pero su gran fruto es el saco de votos que lograron en el resto del Estado Español, de las mentalidades fascistoides que perviven y vaya si lo hacen en grandes zonas de la piel de toro.
En ese terreno se sienten cómodos, porque otros terrenos son arenas movedizas para ellos, un partido que tiene multitud de concejales encarcelados o en espera de juicio por robar en los ayuntamientos. Y porque son un partido reaccionario de preocupantes tintes fascistoides, que difícilmente pueden lograr votos fuera del mensaje de la unidad de España y la firmeza antiterrorista.
Y por eso promocionaron tanto Foro de Ermua, tanto AVT, y tanto grupito que pone nombre y firma para convocar las algaradas fascistas, que desde hace años se vienen dando. Y como compañeros de viaje los fascistas sin careta. Un viaje por la pagina Web INFONACIONAL (hay que tener un estomago a prueba de todo para visitarla) lo demuestra. Absolutamente todas las convocatorias del PP, realizadas con el nombre del Foro de Ermua y demás chiringuitos cuentan con el apoyo activo de las diferentes falanges y demás grupos fascistas españoles y nazis. La pagina Web mencionada no la recomiendo a estómagos sensibles.
Hoy el jefe de la extrema derecha española, el tal Rajoy, el que no escucha Kortatu, hace un llamamiento a sacar a la gente a la calle, a sacar a la derechona a gritar contra el actual gobierno con la excusa del tema de Iñaki de Juana y con alto de riesgo de propiciar un enfrentamiento civil en las calles de Madrid ¿que les importa si les da réditos electorales? Axial es y fue siempre el fascismo.
Lo que esta en juego es nada más y nada menos que se mantengan unas garantías democráticas mínimas, porque el PP, no es un partido democrático ni desea serlo. Aspira a pasar factura por las concesiones que tuvieron que hacer a la muerte del caudillo. Quieren recuperar la esencia de las Leyes Fundamentales del franquismo y ponerles careta democrática, y el llamado problema vasco, la justificación para sacar sus hordas a la calle. Cuanto mas democracia en el estado español, mas posibilidades de solucionar definitivamente la cuestión vasca. Cuanto mas retroceso democrático en Madrid, menos posibilidades de solucionarlo. En esa clave, perdemos todos, solo ganan los fascistas.
A la calle hay que salir, si, como dice Rajoy, pero en otra clave. Hay que salir a la calle a plantarle cara al fascismo, en defensa de un modelo de estado democrático que beneficie a los españoles y también que solucione el problema nacional. Porque el fascismo esta en plena ofensiva, no en defensa de ninguna democracia, sino en defensa del 18 de julio y darle un acpesto democrático.
Los vascos no somos enemigos de los españoles demócratas, de los auténticos demócratas, los vascos solo queremos nuestro reconocimiento como nación y el derecho consiguiente a la autodeterminación, pero para llegar a ello es imprescindible una autentica democracia en Madrid. En eso ganamos todos, por eso los fascistas del PP, luchan contra la democracia.







