La muerte en el tajo y la desverguenza del PCE en Bilbo

Ayer mismo, en varias paginas de información alternativas se daba cuenta que por enésima vez en el ayuntamiento de Bilbo se negaban a tratar una moción acerca de los accidentes laborales, con el voto desfavorable del PP, del PSOE y del PNV.
No es noticia que estos partidos, hagan caso omiso de un problema que cuesta cientos de muertos a nivel de estado español y que en el caso de Euskal Herria esta año ya se esta acercando al centenar.
Casi un centenar de personas que salieron a trabajar y que fruto de la desidia de la patronal o de las dantescas condiciones de trabajo, dejaron la vida en el tajo.
Para estas personas no hay minutos de silencios, ni lazos azules ni condenas oficiales ni lacrimógenos reportajes con sus viudas en televisión, para estas personas el capitalismo y esta fauna que nos rodea que se hace llamar “demócratas” solo tienen olvido y pasotismo.
Hoy mismo, apenas un día después, otra persona ha caído de un andamio en Bilbo y ha fallecido, dejando su vida en el trabajo. Ni tan siquiera ha pasado un día del desprecio olímpico con que el ayuntamiento de Azkuna y sus cómplices pasaron del problema que supone la muerte cotidiana de l@s obrer@s, cuando nos vemos con otro muerto sobre la mesa, y sobre nuestras conciencias.
Lo realmente alucinante es que estos sinvergüenzas, en su negativa a tratar el tema de los accidentes laborales, cuenten con el apoyo activo del Partido Comunista de España, aquí llamada su sucursal EPK y del chiringuito que tiene montado para esas cosas del circo electoral, Izquierda Unida o Ezker Batua.
Resulta ciertamente alucinante, efectivamente que estos pájaros, que se hacen llamar comunistas, hagan tal dejación de lo que debería ser uno de sus frentes de lucha. La defensa incondicional de las condiciones laborales y de los derechos de l@s trabajador@s, debiera ser santo y seña de la actividad política de unas gentes que se reclaman del marxismo.
Pero resulta que est@s marxistas, prefieren gobernar con la derecha en un ayuntamiento como el de Bilbo y desde ese sillón, hacer causa común con las gentes del tandem PP-PSOE mas el PNV que en estas cosas de fastidiar a la clase trabajadora, hacen causa común y olvidan diferencias.
Nada nos debe extrañar de esta extraña estirpe de comunistas, pues en plena ofensiva israelí contra el pueblo de Palestina, mantuvieron un contrato con Veolia, empresa colaboradora del sionismo y entre el internacionalismo mas básico, y el pacto de gobierno con la derecha…optaron por lo segundo.
Dijo una vez Marx, pero Groucho, no el barbudo Carlos, que el tenia unos principios, pero que si a usted no le gustaban tenia otros y mucho empezamos a temernos que los “marxistas” del PCE, cuando hablan de marxismo se refieren más a Groucho que a Carlos.
Pero ocurrencias al margen, hoy una familia bilbaína, tiene un cadáver al que llorar, un hombre que salio esta mañana a trabajar y nunca volverá a estar con los suyos. Un hombre al que la última canallada que le ha deparado el destino es el silencio institucional y la complicidad de aquellos que se supone, debían defenderlo de los abusos del capitalismo. Esos “marxistas” que no tardan en ponerse lazos azules y todo lo que les diga sus jefes que se pongan.
Ese PCE y sus diversas sucursales, a los que la clase obrera solo podemos obsequiarle con nuestro desprecio y olvido. Se reconciliaron con los fascistas, con ellos se queden.
Con estos comunistas… ¿Para que queremos fascistas?
Baserrigorri







