La petición de traslado de una línea telefónica destapa la existencia de escuchas policiales a GARA

La Dirección General de la Policía y la Guardia Civil necesitó todo el día para hacer pública una nota de cuatro líneas en la que «niega rotundamente que se hayan producido escuchas policiales al diario GARA».
Conocer la versión oficial llevó ayer mucho tiempo. Desde GARA lo intentamos al mediodía, poniéndonos en contacto con la máxima autoridad en el campo policial en este herrialde, la Delegación del Gobierno español en Nafarroa. Tras un primer intento infructuoso al no encontrarse la responsable de prensa en la oficina, dejamos nuestro teléfono para tratar de obtener la información requerida. No tardamos mucho en recibir la llamada de la Delegación, donde muy amablemente nos indicaron que el Ministerio del Interior tenía la intención de hacer pública una nota sobre el tema, a la que ellos se remitían para cualquier explicación.
Pero pasaban las horas y el comunicado no se hacía público. Cuando ya caía la tarde, algunos medios se impacientaron y llamaron al Ministerio, donde les anunciaron que estaría de un momento a otro. Pero el reloj siguió corriendo.
Fue alrededor de las nueve de la noche cuando se conoció la existencia de una nota en la web de la Policía en la que se afirma que «ante las noticias aparecidas en el diario GARA, la Dirección General de la Policía y de la Guardia Civil niega rotundamente que se haya producido ningún tipo de escucha policial a este diario, tal y como publica este periódico en su edición de hoy».
En un segundo párrafo, igualmente escueto, reitera que «en ningún caso, las llamadas que el citado diario recibe en su delegación de Pamplona han sido desviadas o rebotadas a la Jefatura Superior del Cuerpo Nacional de Policía en Navarra, como manifiesta el diario».
Cabe recordar que la empresa editora de este diario ha interpuesto una denuncia con el fin de que las autoridades judiciales reclamen tanto a la compañía Telefónica como a la Jefatura de Policía los datos que tengan sobre el caso.
Lo que debía ser una simple gestión...
Lo que debía ser una simple gestión administrativa con la compañía Telefónica para solucionar un traslado de línea de un local a otro de Iruñea terminó de un modo ciertamente desagradable. Con la constatación, una vez más, de que en este país se conculcan derechos básicos con toda impunidad.
Dentro de las gestiones mencionadas, el 14 de julio recibíamos una llamada de la compañía al objeto de concretar a qué domicilio debían remitir las facturas a partir del momento del traslado de la línea telefónica. Ante nuestra extrañeza, pedimos aclaraciones y el interlocutor nos cita, para nuestra sorpresa, dos posibles domicilios a los cuales podría remitir las futuras facturas: la nuestra propia (hasta ahí todo bien), y una segunda que correspondía a... la Jefatura Superior de Policía Nacional, sita en la calle General Chinchilla nº 3-5, planta baja, de Iruñea. Huelga decir que la delegación de GARA (Pozo Blanco 15) y la Jefatura Superior de la Policía española no se encuentran en el mismo edificio, ni tan siquiera en la misma zona de la capital navarra.
Y el lector, avispado, se preguntará: ¿cómo es posible que en la compañía Telefónica figuren dos domicilios para la delegación de GARA en Iruñea y que uno de ellos sea el de la Policía Nacional?
Llamadas desviadas
A la vista de los datos, y una vez comprobado que las siguientes gestiones no permitían conseguir mayores aclaraciones, sino que se limitaban a confirmar que, efectivamente, a la compañía le figuraba esa segunda ubicación -incluso se nos facilita el número de teléfono correspondiente a ese segundo domicilio, lo que permite comprobar que, efectivamente, correspondía a la Policía Nacional-, la conclusión es tan obvia como grave: las llamadas que GARA recibe en su delegación de Iruñea son desviadas o rebotadas a la Jefatura Superior de la Policía Nacional y, por lo tanto, escuchadas, grabadas o lo que sea que hagan con ellas.
"Supongo que será un error", es el único añadido que arrancamos de nuestra interlocución en Telefónica. Pero, ¿cree el lector que existen semejantes casualidades en este país?
Denuncia
En la pertinente denuncia presentada ayer por la empresa editora de este diario ante el Juzgado de Guardia del Palacio de Justicia de Navarra, se apunta, obviamente, que quien presenta la misma no tiene conocimiento de que por cauce legal alguno se haya decidido la interceptación de sus comunicaciones.
De tal modo que, tras lo expuesto y los diáfanos indicios que motivan la denuncia, la empresa editora de GARA solicita la práctica de las siguientes diligencias de prueba:
- que la compañía Telefónica informe al Juzgado arriba mencionado de si se está practicando alguna intervención o escucha telefónica de las llamadas recibidas en la delegación del periódico en Iruñea o en cualquier otra línea telefónica de la empresa editora de GARA, y la causa u origen de la misma.
- y que, asimismo, se inste a la Jefatura Superior de la Policía española para que informe al Juzgado si está practicando alguna escucha telefónica de ése u otro número de GARA.







