Nota de Etxerat ante la muerte en Venezuela del refugiado vasco Celestino Galán

El refugiado político bilbaíno Celestino Galan murió el pasado 22 de septiembre, en Venezuela. Falleció atropellado por un coche. Tenía 53 años y tenía un hijo de 5 años. Vivía en la ciudad de Valencia, en el estado Carabobo de Venezuela. Celestino llevaba más de 30 años fuera de su casa.
La asociación Etxerat quiere mostrar todo su apoyo y solidaridad en estos momentos tan difíciles a los familiares y allegados de Celestino Galan. Así mismo, exijimos el derecho de los refugiados políticos vascos a vivir libremente en Euskal Herria, para que no se repitan este tipo de situaciones.
Debido a la persecución política que padecen y por el temor a las torturas, se desconoce el paradero de muchos de nuestros familiares y amigos, ni en qué condiciones de vida se encuentran. Tal día a día resulta especialmente duro para los familiares, que no saben ni donde ni como se encuentran sus seres queridos.
Además, tenemos familiares y allegados exiliados que viven a miles de kilómetros de Euskal Herria, en Venezuela, Panamá, Cuba, México, Bélgica, Cabo Verde, y en otros muchos países. Estos familiares viven en condiciones extremas. Además, en todo momento, a expensas de poder ser detenidos, torturados y encarcelados.
Los familiares de los refugiados políticos viven situación dramáticas. Viven con una gran incertidumbre todos los días. Y en los casos que incluso pueden comunicarse con ellos, tienen que superar varios obstaculos. Además, tienen que acarrear los gastos que conlleva visitarles. Y aún superando estos obstáculos, se encuentran con la represión de los estados. Complicando por completo la situación.







