Objetivo: sacar el conflicto de la calle

Diríase que determinados partidos están mucho más interesados en desgastar a la izquierda abertzale que en aprovechar las oportunidades que se abren. Claro ejemplo de ello es que durante las últimas semanas Ezkerraldea ha vivido situaciones de «violencia» con consecuencias más perjudiciales para la mayoría de sus habitantes que las padecidas en la noche del jueves al viernes. Barricadas de fuego cortando carreterasy vías de ferrocarril han alterado la normalidad ciudadana, y los enfrentamientos con la Ertzaintza han ocasionado heridos por ambas partes. Pero nadie ha pretendido criminalizar a los trabajadores de La Naval, ni exigir condenas a UGT o al resto de sindicatos, puesto que han entendido que esas acciones formaban parte de la lucha por defender sus puestos de trabajo.
Sacar el conflicto de las calles y llevarlo a la mesa de negociación es el objetivo que con sinceridad se ha planteado Batasuna y el conjunto de la izquierda abertzale. Pero ése es un estadio que todavía no se ha alcanzado y que exige de la colaboración, compromisos y movimientos de todas las partes. Todos, y por tanto también la izquierda abertzale, deben dar pasos que contribuyan a la distensión y a encauzar el debate por medios pacíficos y democráticos. Pero este proceso debe acometerse sin hipocresía ni dobleces. No se puede poner el grito en el cielo por un cóctel molotov que ennegrece una fachada, mientras se ordenan razzias policiales que sumergen a decenas de personas en un infierno de torturas o se calla ante las evidencias del horror. Un poco de medida, por favor.
Ante nosotros hay una oportunidad real de desarmar un conflicto que ha generado un gran sufrimiento durante décadas. Aprovechémoslo. De la experiencia histórica acumulada se sabe que el proceso ícuando se inicieí tendrá contradicciones y altibajos. El camino hacia la paz es largo, lleno de obstáculos y cuesta mucho desbrozarlo. Por lo tanto, sería deseable que nadie añadiera dificultades a las ya existentes, y menos aún por motivos partidistas.







