Oleada de ilegalizaciones de organizaciones abertzales
Apenas unas horas después de la ilegalización de EHAK, todo su grupo parlamentario en Gasteiz compareció con un doble mensaje. A Madrid le dice que ha vuelto «a la etapa más oscura del franquismo»; y al tripartito que dirige la Cámara, que «Nos votaron 150.000 personas y tenemos derecho a seguir así».
Todavía sin sentencia en la mano pero ya con la ilegalización consumada, las ocho parlamentarias y el parlamentario logrados por EHAK en Gasteiz comparecieron ayer ante los medios en la Sala de Prensa del Parlamento para anunciar que «vamos a seguir trabajando tal y como hemos hecho hasta ahora». Es el mismo mensaje que han lanzado decenas de electos de otra formación ilegalizada, EAE-ANV, en los últimos días.
Esta intención choca, sin embargo, con un posibilidad: que el Parlamento de Gasteiz decrete la disolución del grupo Ezker Abertzalea, al contrario de lo que hizo en 2003 con Sozialista Abertzaleak y tras lo que Juan María Atutxa, Gorka Knorr y Kontxi Bilbao fueron condenados a inhabilitación. Así las cosas, los afectados por esta nueva ilegalización se dirigieron al tripartito para que «defienda el derecho que tenemos a seguir como grupo, porque además han dicho siempre que este parlamento es soberano a la hora de tomar sus decisiones».
A la espera del mandato exacto que lleve incluida la sentencia a este respecto, se aventura que PNV y EB no actuarán como entonces. Rafa Larreina, por contra, sí afirmó ayer en Radio Euskadi que EA no variará su actuación de la de entonces.
«Imposición»
Esta cuestión suscitó gran interés en la comparecencia celebrada en la Sala de Prensa del Parlamento, pero por encima de ella Nekane Erauskin, su portavoz, resaltó el carácter «muy grave» de la decisión judicial española, aunque no haya constituido una sorpresa para nadie.
La cabeza de lista del grupo de la izquierda abertzale lo resumió con esta frase: «Esto nos lleva a los tiempos más oscuros del franquismo y del fascismo, nos impone la Constitución, y todo aquel que no la acepte no tiene ningún derecho a defender sus ideas políticas».
Abundando en ello, subrayó que tras conocer el sentido de la sentencia queda más claro que nunca que detrás «hay una decisión política, aunque se haya dado a conocer por medio de los jueces. El Gobierno del PSOE ha dicho claramente que aquél que no respete sus reglas de juego y que no acepte la Constitución, va a ser ilegalizado».
En este sentido se han expresado, de hecho, los máximos responsables del Ejecutivo de Zapatero. Su portavoz, María Teresa Fernández de la Vega, resumió tras el Consejo de Ministros de ayer que «en una democracia moderna no hay sitio para los que apuestan por la ilegalidad y por la violencia».
«Estamos aquí por los votos»
Así las cosas, los electos de Ezker Abertzalea quisieron poner el acento en que «estamos aquí porque 150.000 personas depositaron su confianza con su voto en nosotras», un resultado que asombró a buena parte del arco político y mediático en la primavera de 2005. Y, en consecuencia, reiteraron el mensaje de que «si el Supremo da la orden de disolvernos, esperamos que la Mesa del Parlamento, en que el tripartito PNV-EA-EB tiene mayoría, si está en contra de la Ley de Partidos como dice y en contra de las ilegalizaciones, defienda que tenemos derecho a seguir así».
Hasta ahora, y desde el mes de febrero, el Parlamento ya ha retenido a Ezker Abertzalea un total de 322.547 euros en concepto de subvenciones como grupo y por escaño.
Gara
Tercera ilegalización en tres días
«Llamamos a la sociedad vasca a levantar un enorme muro contra la represión y para que en los siguiente días, en todos los pueblos, se organicen reuniones que permitan articular una respuesta acorde con el ataque represivo recibido». La izquierda abertzale hizo ayer esta apelación y alertó de que la cascada de ilegalizaciones -a última hora de la tarde se consumó la de EHAK- esconden un objetivo más profundo: imposibilitar el cambio político.
Tras una semana cargada de ilegalizaciones por parte de los tribunales españoles -horas después de su comparecencia se consumaba la de EHAK-, la izquierda abertzale ha convocado a la ciudadanía vasca para que este fin de semana salga a la calle y dé una respuesta acorde a la dimensión de las agresiones. Matizó que si bien es este sector el que las padece en carne propia, lo que está en juego es la pervivencia de Euskal Herria como sujeto y el cambio político pendiente.
«El vergonzoso guión del PSOE se está cumpliendo a rajatabla». Con esta introducción arrancó ayer por la tarde la comparecencia en la que participó una masiva representación de la izquierda independentista. La elección del lugar, ante el Ayuntamiento de Usurbil, no fue casual. Explicaron que lo escogieron como símbolo de que la determinación y el compromiso de la izquierda abertzale para continuar luchando y trabajando en todos los ámbitos, incluido el frente institucional, en pro de los derechos de Euskal Herria y por la consecución de un marco democrático sigue vigente y con más prioridad que nunca.
Mariné Pueyo e Itziar Lopategi, que ejercieron como portavoces de la nutrida representación independentista, realizaron un somero repaso de las últimas actuaciones represivas de la mano del Gobierno de Madrid y de «la policía del PNV».
Dos proyectos enfrentados
Aunque la lista era extensa, se limitaron a citarlos porque entienden que en el fondo ese cúmulo de ataques persigue un mismo objetivo: no son ya los organismos y asociaciones objeto de ataques e ilegalizaciones, sino el conjunto del único proyecto político que, a su parecer, defiende y construye el país.
«El PSOE quiere acabar con el proyecto independentista y socialista que la izquierda abertzale quiere para Euskal Herria. Y hoy es más evidente que nunca que en este país hay dos proyectos enfrentados: el que defiende los derechos de Euskal Herria y el de los proyectos constitucionales del Estado español y francés». Acto seguido, añadieron que lo único que éstos han ofertado ha sido más partición, más negación y más imposición para este país.
A tenor del escenario político, Lopategi y Pueyo censuraron que todo aquél que plante cara al statu quo está condenado a la cárcel, a ser objeto de torturas y a ser ilegalizado. Así las cosas, concluyen que el Estado español siguen sin instalar la democracia y sin abandonar el régimen franquista que, según la izquierda abertzale, sigue llevando las riendas en Madrid. «El PSOE no tiene escrúpulos para alinearse con esos fascistas y encarcelar a los que lucharon contra Franco. Quieren convertir las cárceles en unos campos de concentración para los independentistas», denunciaron con dureza.
La izquierda abertzale entiende que el objetivo estratégico que persigue el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en su empeño de «aniquilar» el independentismo vasco responde a razones de Estado y pasa por quitar del tablero político al motor para un cambio en coordenadas democráticas. Le acusaron de querer imponer así un marco en el que Euskal Herria esté diluída y eliminada dentro del único sujeto, que sería el Estado español. Y es por eso que alertaron a la sociedad vasca que de que lo que está en juego es la propia Euskal Herria.
Ante la pretensión de Madrid de «imponer un nuevo ciclo de opresión», la izquierda abertzale oferta la única receta que cree que puede invertir la ecuación: trabajar y luchar en la construcción nacional de Euskal Herria y en defensa de sus derechos.
Receta: más trabajo y más lucha
Pueyo y Lopategi afirmaron que precisamente mediante esa lucha se ha conseguido «quitar la careta de la España fascista». Pero no sólo eso. También recordaron que el marco autonómico que gestiona el PNV en las últimas tres décadas perseguía el único fin de «asimilar a Euskal Herria». Y denunciaron que a fecha de hoy queda más patente que nunca que ese proyecto autonomista «hace perdurar el conflicto y posibilita imponer el estado de excepción que vive Euskal Herria».
Afirmaron, además, que todo ello es posible gracias a que «el PNV solo ha ejercido como mero gestor de España en los últimos 30 años» y a que, según se desprende de las últimas declaraciones de su presidente, Iñigo Urkullu, pretenden seguir siendo «fieles a España» y, a cambio de «más negocio y poltronas», atacar a la izquierda abertzale.
La conclusión que extraen de este contexto represivo es que la única alternativa para que Euskal Herria sobreviva y sus ciudadanos puedan ser dueños de su futuro es la evidencia de que urge más que nunca la consecución de un estado independiente.
Por ello, la izquierda abertzale redobló su compromiso para «superar los topes constitucionales» y fijó, de nuevo, como objetivo prioritario, alcanzar un marco democrático para el país que permita algún día llegar a la independencia.
EL FIN DE SEMANA
La izquierda abertzale ha convocado a la ciudadanía vasca para que en todos los pueblos del país se dé una respuesta «acorde con los ataques sufridos» durante este fin de semana y en los días posteriores.
Decenas de convocatorias hoy tras las protestas de estos días
La sentencia contra el movimiento pro- amnistía, así como la ilegalización de EHAK y ANV, siguen suscitando protestas. Ayer fueron numerosos los ciudadanos que salieron a la calle para denunciar la situación de «excepción» que padece Euskal Herria, y que en estos últimos días se ha convertido en una oleada represiva.
Por citar algunos ejemplos, en el barrio iruindarra de Iturrama se concentraron por la mañana y por la tarde; 40 y 30 personas, respectivamente, lo hicieron en denuncia del fallo contra el movimiento pro-amnistía, pero de manera especial por su vecino Alex Belasko; en Arrosadia fueron 19, y 50 en la Txantrea y en Donibane. En Etxarri Aranatz se manifestaron 25; un centenar lo hicieron en las calles de Bilbo y 250 en Portugalete. En Berango 68 personas se manifestaron y cortaron la carretera.
Tras estas protestas puntuales, hoy se ha convocado un sinfín de protestas en pueblos y barrios. En Zaldibia, por ejemplo, comparecieron ante la prensa para animar a la ciudadanía a que participe en la movilización que se llevara a cabo hoy en Ordizia. Al igual que en Goierri, en Pasai Antxo, en Elizondo, en Lesaka, en Irun, en Bilbo, en Gasteiz o en Donostia, habrá movilizaciones en la tarde-noche.
Gari Mujika - Gara







