lahaine.org

compartir

                          

Dirección corta: https://lahaine.org/eF80

convertir a:
Convertir a ePub  ePub        Convertir a pdf  pdf

  tamaño texto

  enviar          imprimir


traductor

07/05/2014 :: Nacionales E.Herria

Otro crimen impune

x Xabier Makazaga
«Rafael Vera sabía y sabe quién y cómo mató a García Goena». Parecen ser legión los que lo saben, pero ese crimen sigue sin ser judicialmente esclarecido. ¿Por qué?

El último atentado reivindicado usando las siglas GAL, el que costó la vida en Hendaia a Juan Carlos García Goena, sigue sin ser judicialmente esclarecido, como la gran mayoría de los crímenes de la guerra sucia. El tolosarra, que se encontraba en Iparralde debido a su rechazo a efectuar el servicio militar obligatorio, fue asesinado el 24 de julio de 1987 con una bomba-lapa.

Aunque uno de los vecinos de García Goena era un refugiado, Juan Bautista Argote, se dio por hecho que este último no podía ser el verdadero objetivo del atentado, porque llevaba ya tres semanas encarcelado, tras haberlo entregado la Policía francesa a la española. Sin embargo, los GAL cometieron ese mismo tipo de error en un caso aún más increíble. Asesinaron al refugiado Juan Mari Otegi “Txato” y un mes después atentaron contra uno de sus vecinos, Joseph Arraztoa, convencidos de que era el refugiado ya asesinado.

Ésa hubiese sido ya razón suficiente para considerar la hipótesis de que en el caso de García Goena sucediera otro tanto. Encima, esa hipótesis salió más que reforzada cuando los periodistas Ricardo Arqués y Melchor Miralles localizaron un mes después del atentado un zulo de los GAL con armas y documentación. En efecto, allí encontraron un comunicado en todo punto idéntico al que hicieron público para reivindicar el asesinato de García Goena… con una única y muy significativa diferencia. En lugar de mencionar en el mismo a la víctima, se mencionaba a su vecino, Juan Bautista Argote, que todo indica era el verdadero objetivo de aquel atentado.

Los datos para encontrar ese zulo se los dio a Ricardo Arqués un informador anónimo, “Pedro”, que actuaba de portavoz de un grupo desconocido. Se puso en contacto con él a finales de abril de 1987, y casi de inmediato le advirtió de que iba a producirse un atentado en Iparralde. Revelación sorprendente, porque los GAL habían dejado de actuar en febrero de 1986, quince meses antes. Y efectivamente, poco después se produjo el atentado que costó la vida a García Goena.

Antes de ello, Pedro también le habló a Arqués del importante zulo de los GAL, diciéndole que le daría los datos necesarios para localizarlo a su debido tiempo. Y le reveló asimismo otros datos bien certeros que dejaron en evidencia el amplio conocimiento que tenían sobre los entresijos de la Guerra Sucia quienes se escondían tras él.

Fue una vez perpetrado el atentado cuando Pedro entregó los datos para localizar el zulo en el que Arqués y Miralles hallaron el comunicado de los GAL, que todo indica era el inicialmente redactado para reivindicar ese atentado. Fue también entonces cuando les dijo quiénes lo habían cometido, el subcomisario José Amedo y sus hombres, y las razones que habían tenido para cometerlo.

Ahora bien, Pedro “Garganta profunda” se limitó a señalarlos como responsables del asesinato de García Goena, sin aportar otros datos esenciales que a buen seguro debían conocer quienes se escondían tras él. En efecto, no es nada creíble que supieran que se iba a cometer el atentado y la ubicación de un zulo claramente vinculado al mismo, y no supieran nada más.

Hoy día, Amedo insiste en que sabe muy bien quién filtró a Arqués y Miralles lo del zulo de los GAL, y en su libro “Cal viva” apunta a que se trató de “Jean-Louis”, un policía francés que colaboró muy activamente con los GAL y ha salido a colación en múltiples ocasiones. Su identidad es oficialmente desconocida, pero Amedo no oculta en absoluto que lo conoce y sabe el cargo que ocupa en la Policía francesa.

Por otra parte, Amedo ha repetido una y otra vez que cumplirá la promesa que hizo el año 2000 a Laura Martín, la viuda de García Goena. Le juró entonces que le ayudaría a descubrir quién asesinó a su marido, pero lo que está haciendo es todo lo contrario. En “Cal viva”, se dedica a potenciar la falsa pista que lanzó el diario El Mundo sobre la presunta responsabilidad en el atentado de un fotógrafo de Hendaia llamado Patxi. Se trata de una burda mentira. Esa persona nada tiene que ver con el asesinato de García Goena. Es una tapadera.

No sé hasta qué punto es lícito ampararse en el secreto profesional para ocultar datos sobre alguien como Pedro, que es más que probable posea las claves para resolver judicialmente ese crimen. Lo que sí sé es que, aunque Arqués y Miralles seguramente puedan ampararse legalmente en ese secreto profesional, Amedo no podría hacerlo. Si un juez lo interpelara al respecto, tendría la obligación legal de responder.

Por mi parte, estoy persuadido de que fueron las Fuerzas de Seguridad francesas las que se escondían tras el informador de Ricardo Arqués, Pedro “Garganta profunda”, y también lo estoy de que tanto las Fuerzas de Seguridad españolas como las francesas supieron en su día exactamente quién y por qué cometió aquel atentado. Se le escapó al General Sáenz de Santamaría en un juicio, cuando el abogado defensor del ex-Secretario de Estado de Seguridad Rafael Vera le preguntó por el atentado contra García Goena. Respondió que «se sabe quién lo hizo y por qué lo hizo».

Eso sí, el General no dio dato ni explicación alguna al respecto (el diario El País señaló que «en esta ocasión fue más misterioso y menos locuaz que en el resto de su declaración»), y bien significativamente ningún juez mostró interés alguno en profundizar en el conocimiento que manifestó tener sobre los autores y el motivo de dicho atentado.

Tampoco ningún juez se ha interesado en absoluto por las revelaciones que hace Amedo en su libro sobre dicho atentado y por el hecho de que afirme rotundamente que «Rafael Vera sabía y sabe quién y cómo mató a García Goena». Parecen ser legión los que lo saben, pero ese crimen sigue sin ser judicialmente esclarecido. ¿Por qué?

compartir

                          

Dirección corta: https://lahaine.org/eF80

 

Contactar con La Haine

Envíanos tus convocatorias y actividades!

 

La Haine - Proyecto de desobediencia informativa, acción directa y revolución social

::  [ Acerca de La Haine ]    [ Nota legal ]    Creative Commons License    [ Clave pública PGP ] ::

Principal