Reacciones al comunicado de ETA

No nos extenderemos sobre el comunicado ya que su emisión y contenido han tenido amplio eco en la prensa internacional. La organización armada vasca justifica su decisión porque ha llegado a la conclusión de que no se dan las condiciones para llevar adelante un proceso resolutivo. Culpa al Gobierno español de no haber cumplido los compromisos acordados. Y al PNV, de haber actuado como lacayo del PSOE.
Tras el comunicado, los pactos postelectorales quedan relegados a un segundo plano. El comunicado de ETA, aunque todo el mundo lo daba por hecho, provoca una avalancha de reacciones poco novedosas y, en general, oportunistas. Muchos agentes políticos y sociales han actuado con escandalosa irresponsabilidad durante los meses de tregua. Se han mantenido ciegos, sordos y mudos ante la actitud demoledora del PSOE y del PNV; no han denunciado nunca las agresiones que, de forma continuada y en todos los frentes, han mantenido ambos partidos contra el tercero de los interlocutores. Sólo ahora, cuando es ETA quien abre todos sus frentes, han puesto el grito en el cielo rasgándose las vestiduras de forma hipócrita. Hemos asistido a otra nueva expresión de pensamiento y discurso único: no hay más culpable del fracaso que ETA y sus cómplices, la izquierda vasca. Todos los detractores de ETA han sacado a la luz los discursos y estrategias que tenían preparadas de antemano. Resumimos en este boletín algunas reacciones que merecen ser tomadas en cuenta.
El Gobierno de Madrid apuesta por la represión
El Presidente Zapatero protagoniza una comparecencia oficial en la mañana del día 5 dirigiendo su reflexión en cuatro direcciones: advierte a ETA que vuelve a equivocarse; a la ciudadanía española, que mantenga la calma ya que la situación está bajo control; a la ciudadanía vasca, que ha hecho todo lo que estaba en su mano para conseguir la paz: al resto de formaciones políticas, que se unan en la lucha contra el terrorismo. Las explicaciones del Gobierno no consiguen despejar una gravísima duda: ¿un Gobierno que había desplegado gran actividad antes del alto el fuego por qué cambió de actitud una vez que ETA interrumpe su actividad armada?. La respuesta a esta pregunta la de al propio Zapatero en una entrevista televisada: no pretendió en ningún momento resolver el conflicto político, lo único que intentaba era el final de ETA sin realizar ninguna modificación sustancial en el marco político; que ETA se rindiera a seducciones de Zapatero.
Al mismo tiempo, el Gobierno español advierte que va a emprender la estrategia de la represión contra la izquierda vasca (¿y cuándo ha interrumpido esa estrategia violenta?). Lo que Zapatero ha querido decir es que endurece las medidas represivas y, en eso, dice verdad: Iñaki de Juana, que continuaba en el Hospital de Donosti, es trasladado de nuevo a la cárcel de Aranjuez para cumplir el año de condena que le queda; el juez Garzón prohíbe a dos dirigentes de Batasuna que viajen a Sudáfrica para acudir al Congreso al que habían sido invitados; el portavoz de Batasuna, Arnaldo Otegi vuelve a ser encarcelado, nuevas detenciones en Francia, traslado de un refugiado desde México... En la semana del 11 al 18, Zapatero se reúne con todos los grupos para tratar de incorporarlos al Pacto Antiterrorista que pretende reactivar.
El PP apuesta por la represión
Nada novedoso. El presidente del PP acepta la invitación que le ha hecho Zapatero para reunirse y aproximar posturas en la lucha contra el independentismo vasco. Pese a ello, aprovecha la nueva coyuntura para seguir golpeando a Zapatero. Según el PP, los hechos le han dado la razón: la única estrategia eficaz para acabar con "el terrorismo" es la de cerrar cualquier vía de diálogo y combatir el independentismo con todas las armas posibles; reclaman de Zapatero que rectifique su política antiterrorista aportando hechos. Como de costumbre, considera insuficientes las primeras medidas que ha tomado el Gobierno: reclaman la ilegalización de ANV, que se prohíba a sus electos tomar posesión de los cargos que el pueblo les ha concedido; pide el endurecimiento de las medias carcelarias... Tras la reunión que mantienen el día 11 Zapatero y Rajoy, proyectan una imagen de mayor consenso antiterrorista.
El Gobierno Vasco, rechazo a la violencia ajena y apuesta por el diálogo
Esta institución deja que pasen unos días antes de valorar la nueva coyuntura. Para hacerlo, reúne al Consejo Político conformado por tres personas: el Presidente y un miembro de cada uno de los socios del Tripartito. Su respuesta se limita a desempolvar el Plan de Paz que consensuaron hace meses y que estaba olvidado. Los ejes de su posicionamiento son estos: rechazo rotundo a la violencia, apuesta por el diálogo político, impulsar el plan de paz y convivencia, confianza en la sociedad vasca.
El PNV, fiel escudero del PSOE, apuesta por la represión
El PNV, durante el desarrollo de las conversaciones ha actuado como servidor incondicional del PSOE. Tras la decisión de ETA, su servilismo se agudiza: reacciona con virulencia cargando su discurso de insultos y descalificaciones contra Batasuna, se exculpa a sí mismo y al Gobierno español y traslada toda la responsabilidad de lo ocurrido a la izquierda vasca. Como ha hecho a lo largo del proceso, va preparando el terreno para que Madrid actúe con total impunidad; en ese caso, esta preparando a la sociedad vasca para que asuma la oleada represiva que el Gobierno español, con la complicidad del PNV, va a desatar contra la izquierda.
El oportunismo de otros agentes sociales
El reformismo vasco ha seguido la estela marcada por su buque insignia, el PNV. No utilizan la misma beligerancia en sus discursos pero todos coinciden en repudiar la única violencia que para ellos existe: la de ETA. Llama la atención la premura del sindicato ELA en rechazar la decisión de ETA: el mismo día 6 organiza una concentración de afiliados contra la organización armada. Desde el inicio del alto el fuego, ELA conoció las continuas agresiones que estaba soportando la izquierda vasca y el riesgo que esto suponía para el buen resultado del proceso. Nunca convocó una concentración similar; solamente ha demostrado iniciativa para condicionar la presión de la parte más débiles.
Grupos afines al constitucionalismo, como Gesto por la Paz, han iniciado sus movilizaciones contra ETA aunque, en este caso, no pudieron ser los primeros: ELA y Nafarroa Bai se les adelantaron. La iglesia, tanto la vasca como la española, han tomado postura con gran rapidez contra ETA. La tortura y la ilegalización no les preocupan. En el caso de la iglesia española, ha sido activa boicoteadora del proceso.
La izquierda vasca reclama la continuidad del proceso
Arnaldo Otegi, portavoz de Batasuna hoy encarcelado, hace el mismo día 5 de junio la primera valoración de la izquierda. En su análisis señala que la responsabilidad de la ruptura de la tregua corresponde única y exclusivamente a ETA. En lo relativo al colapso del proceso, la responsabilidad corresponde al PSOE y al PNV. Sin limitarse a mirar al pasado para repartir responsabilidades, sigue haciendo una apuesta de futuro en clave de solución. Se reafirma en todos los planteamientos que hizo desde octubre del 2004 con vistas a encontrar una solución al conflicto. Se compromete a redoblar los esfuerzos para recrear, con otros agentes, las condiciones necesarias que permitan reactivar un proceso democrático. La demanda popular de que haya un proceso resolutivo no solo es posible sino necesaria; no hay otra alternativa. En momentos tan delicados hay que mantener la máxima serenidad y tranquilidad. Días más tarde, quien expone este mensaje es encarcelado
Euskal Herria, 18 de Junio de 2007.







