Torturados los detenidos de Ondarroa

Atrás ha quedado la benéfica imagen que el PNV proyectaba sobre su policía política. La misma que ha renegado de sus orígenes y hoy marcha al paso del PP - PSOE. Otro error histórico de la derecha neonacionalista, convertida hoy al sano regionalismo constitucionalista. Lo cierto es que como bien razonó Eli Gallastegi, dirigente de Jagi - Jagi ,..."la Independencia, sin el PNV, dificil. ¡Con el PNV, imposible!.En 30 años no queda nada del PNV como organización política, solo un inmenso pesebre del que comen decenas de miles de nacionalistas orgánicos, empeñados en que Euskal Herria se sienta cómoda en la España Monárquica. Vano intento.
Queda el relato de lo sufrido por los detenidos en los últimos días, gentileza de la Policia de Urkullu y Ares. Esto,es lo real, lo que hay.
Los siete ciudadanos detenidos e incomunicados por la Ertzaintza han denunciado haber sido objeto de malos tratos y torturas y el movimiento pro amnistía ha avanzado el testimonio de cuatro de ellos.
Asier Badiola ha relatado que fue detenido con gran violencia y que sufrió un golpe en las costillas que le produjo dos fisuras. El médico forense que le visitó en comisaria ordenó su traslado al hospital, donde le informan que, además de las fisuras, seguramente tiene desplazado el cartílago.
Los médicos prescriben a Badiola una serie de medicamentos que son entregados a los ertzainas, pero el joven no recibe ninguno de ellos mientras está en comisaría. "Al contrario, le golpean en las costillas", indica el relato trasladado por el movimiento pro amnistía, antes de señalar que el médico forense ordena un nuevo traslado al hospital.
Badiola es sometido a un intenso interrogatorio sin la presencia de abogados y es alimentado con pasta que los interrogadores denominan "el suero de la verdad". Tras su ingesta, ve imágenes parecidas a dibujos animados en las paredes, siente que se le viene abajo el techo y sufre sensaciones de frío y calor.
Relata que le amenazan con su compañera que está embarazada y también con su hijo y subraya que las presiones son muy duras.
En su comparecencia ante el juez, denuncia malos tratos por parte de la Ertzaintza. La misma denuncia realiza Xeber Uribe, quien fue trasladado también al hospital al sufrir un contractura muscular tras ser obligado a mantener la cabeza agachada durante casi todo el periodo de incomunicación.
Durante el tiempo que permaneció en manos de la Ertzaintza le mantuvieron con la luz encendida y no le dejaron descansar. Fue sometido a constantes interrogatorios sin abogado y presionado con familiares.
Urtza Alkorta también sufrió una contractura muscular que le llevó al hospital por la forzada postura a la que obligaron a mantener y no le dejaron dormir. Tampoco le permitieron descansar, siendo constantes los ruidos y gritos. Denunció torturas ante el juez.
A Zunbeltz Bedialauneta tampoco le dejaron dormir, sufrió golpes en la cabeza y presiones y amenazas de que su pareja también había sido detenida y no la iba a volver a ver.







