Alrededor de 500 personas muestran su rechazo a la OTAN en Iruñea
Cuatro décadas después del “no” a la OTAN, cientos de personas llaman ha construir una “Euskal Herria internacionalista y antiimperialista”.
Este año se han cumplido 40 años del histórico y contundente 'no' a la OTAN por parte de Euskal Herria. El 12 de marzo de 1896 se celebró en el estado español un referéndum para decidir si este debía seguir formando parte de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte), al que se había unido en 1982. Los porcentajes estatales en poco se acercan a la rotundidad del voto en contra que se registró en Euskal Herria. El fuerte movimiento antimilitarista que había emergido, el contexto político que vivía el país y la posición de partidos independentistas como Herri Batasuna, que pidieron el voto en contra a la ciudadanía, dieron paso a esta oposición.
Cuarenta años después, las calles de Iruñea han vuelto a expresar ese rechazo a la OTAN mediante una movilización celebrada el pasado sábado, la cual reunió a alrededor de quinientas personas. Durante el recorrido se escucharon consignas como "Imperialismoa suntsitu", "En Bardenas entrenan, en Irán bombardean", "Borroka da bide bakarra", "Gora Palestina erresistentzia" y “Euskal Herria aske ta sozialista”. Además, se exhibieron barias banderas rojas y ikurriñas, junto a las de otros países que han sido víctimas del imperialismo recientemente. Como por ejemplo las de Palestina, Venezuela, Cuba e Irán. Por otro lado, también se exhibió una pancarta la cual señalaba a los estados francés y español como “lacayos” del imperialismo.
Tras finalizar la manifestación, y después de una actuación de txalaparta junto a la intervención del bertsolari Eneko Lazkoz, los colectivos organizadores leyeron un comunicado tanto en euskara como en castellano. En él denunciaron que la OTAN constituye "una de las garantías del capitalismo y del imperialismo", considerándola un pilar fundamental de un sistema que oprime a los pueblos trabajadores de todo el mundo.
Los convocantes también hicieron referencia a diversos conflictos internacionales en los que, "el capital estadounidense, junto a sus aliados de la Unión Europea y el brazo armado de la OTAN", tiene un papel destacado. Según denunciaron, estos actores recurren a la guerra, la agresión y la explotación tanto contra países que no se someten a sus intereses como contra sectores populares dentro de sus propios Estados.
Asimismo, mencionaron lo que califican como "la ofensiva imperialista de la OTAN” contra Rusia a través del Donbass y Ucrania, el cerco económico y militar dirigido contra China, la colaboración con la entidad sionista en el genocidio del pueblo palestino y los ataques contra Irán, Líbano y otros actores de la región vinculados al eje de la resistencia antisionista. También hicieron alusión a intervenciones y sanciones contra Venezuela y Cuba, además de amenazas hacia otros países del mismo entorno.
A nivel nacional, criticaron que el polígono militar de las Bardenas continúe activo mientras aumentan las empresas relacionadas con la industria armamentística. Señalaron especialmente a compañías como Sidenor, CAF o Dassault Aviation, a las que acusan de beneficiarse económicamente del genocidio y la ocupación del pueblo palestino.
Finalmente, concluyeron que el momento actual requiere "una Euskal Herria internacionalista y antiimperialista", organizada para oponerse a la OTAN, resistir la militarización y no permitir espacios para el avance de lo que consideran una ofensiva imperialista.







