Nacionales E.Herria :: 15/10/2013
¿Por qué se han llevado a Luis Goñi?
Se lo han llevado porque los policías que se presentaron llevaban armas. Se lo han llevado gracias a la violencia y el control de su monopolio
Los estados fascistas siempre han tenido una característica particular. Pese a disponer de todos los medios posibles, de contar con toda la capacidad coercitiva, de alardear de conocimiento absoluto, de moldear la legalidad a su antojo y de estar bien armados. Esto es, hacer uso de la alevosía, la nocturnidad y la mentira.
De esta manera, anoche de madrugada y cobardemente se presentaron las fuerzas de ocupación españolas en la plaza nabarreria de la parte vieja de Iruñea. Su objetivo, llevarse por la fuerza a un joven vasco acusado de pertenecer a la ya extinta Segi. Organización juvenil que si por algo se ha caracterizado es por defender los derechos de la juventud vasca y del conjunto de Euskal Herria. Es por eso y no por ninguna otra cosa por lo que fue ilegalizada y sus militantes han sufrido y sufren una persecución fascista de manual. Una persecución que se ha traducido en secuestros, tortura, dispersión y cárcel. Todo ello amparado bajo un sistema represivo y una legalidad impuesta y no rubricada jamás por la sociedad vasca.
La juventud vasca ha sido siempre y seguirá siendo el enemigo del estado fascista que con más convicción y determinación se enfrentará a su injusticia. La columna vertebral de las ansias de liberación de este pueblo. Por eso siempre se verá ataca sin piedad por un estado sin principios como el español. Un estado muy pequeño ante la grandeza de una juventud que no se doblegará. Como ha demostrado con dignidad haciendo frente a las armas del estado en el muro popular esta misma madrugada y tantas otras madrugadas, noches y días a lo largo de las décadas.
La delegada del Gobierno español en Nafarroa, Carmen Alba, prima-hermana de Carlos Urquijo, se ha congratulado por la detención de Luis Goñi. Y en un acto de cinismo del calibre más repugnante posible ha aplaudido la supuesta ausencia de incidentes. La ausencia de incidentes para esta mandada del poder supone enviar mercenarios fuertemente armados a secuestrar a un joven vasco protegido simplemente por la razón y por cientos de jóvenes que le acompañaban. Abrir brechas en la cabeza, golpear, empujar, humillar, insultar y herir. Parece ser que los delegados del gobierno español se piensan que los móviles y cámaras en Euskal Herria no pueden recoger instantáneas que muestren una realidad que intentan ocultar con una estupidez aplastante o que tomen a la sociedad vasca por idiota.
El título de este artículo se pregunta ¿Por qué se han llevado a Luis Goñi?. Pese a que la respuesta ha sido contestada antes en parte, no me refería a eso, sino en el sentido más literal. Se lo han llevado porque los policías que se presentaron llevaban armas. Se lo han llevado gracias a la violencia y el control de su monopolio. 100 policías, 500 o 1000, si no tuvieran armas y toda una ley y sistema detrás de ellos no tendrían nada que hacer contra la sociedad vasca.
La represión es eficaz en relación a su selectividad. Una norma injusta es efectiva en proporción directa a su acatación. Por lo tanto, únicamente la confrontación y el enfrentamiento desafiante a esa injusticia es lo que crea las opciones para superarla. Una ley o una imposición queda desactivada independientemente de la represión que pueda desatar si masivamente no es acatada. La conclusión es obvia. Está en manos de la sociedad vasca desestabilizar la ley y hacerla inaplicable.
Los muros populares son piedras para construir ese camino pero más allá de ello la verdadera enseñanza es que un pueblo que desobedece, si lo hace masivamente y de forma estructurada lo que hace es crear una realidad nueva. Si una gran parte de los agentes políticos, sociales y sindicales de este país aceptaran esta filosofía estaríamos mucho más cerca no solo de evitar que nuevas detenciones se produzcan sino de cortar amarras definitivamente con el estado y el capital, porque 200 policías armados pueden detener a un joven desarmado pero mucho más costosamente a un pueblo que con determinación diga basta y que esté dispuesto a hacer lo que sea necesario. Y lo que sea necesario hacer como pueblo, no las prédicas de moderación oportunistas ni alimentar estrategias partidistas, será la mejor forma de evitar que los mejores hijos e hijas de este pueblo estén expuestos o se vean obligados a asumir valientemente situaciones de sufrimiento como las vividas anoche y tantas y tantas otras veces.
Se han llevado a Luis pero no han ganado esta batalla, el resultado final de esta contienda está en manos de la sociedad vasca para imponerse finalmente a la sinrazón de estado y ganar la guerra que declararon a Euskal Herria. Es decir, la llegada de la libertad a este pueblo.
La delegada del Gobierno español en Nafarroa, Carmen Alba, prima-hermana de Carlos Urquijo, se ha congratulado por la detención de Luis Goñi. Y en un acto de cinismo del calibre más repugnante posible ha aplaudido la supuesta ausencia de incidentes. La ausencia de incidentes para esta mandada del poder supone enviar mercenarios fuertemente armados a secuestrar a un joven vasco protegido simplemente por la razón y por cientos de jóvenes que le acompañaban. Abrir brechas en la cabeza, golpear, empujar, humillar, insultar y herir. Parece ser que los delegados del gobierno español se piensan que los móviles y cámaras en Euskal Herria no pueden recoger instantáneas que muestren una realidad que intentan ocultar con una estupidez aplastante o que tomen a la sociedad vasca por idiota.
El título de este artículo se pregunta ¿Por qué se han llevado a Luis Goñi?. Pese a que la respuesta ha sido contestada antes en parte, no me refería a eso, sino en el sentido más literal. Se lo han llevado porque los policías que se presentaron llevaban armas. Se lo han llevado gracias a la violencia y el control de su monopolio. 100 policías, 500 o 1000, si no tuvieran armas y toda una ley y sistema detrás de ellos no tendrían nada que hacer contra la sociedad vasca.
La represión es eficaz en relación a su selectividad. Una norma injusta es efectiva en proporción directa a su acatación. Por lo tanto, únicamente la confrontación y el enfrentamiento desafiante a esa injusticia es lo que crea las opciones para superarla. Una ley o una imposición queda desactivada independientemente de la represión que pueda desatar si masivamente no es acatada. La conclusión es obvia. Está en manos de la sociedad vasca desestabilizar la ley y hacerla inaplicable.
Los muros populares son piedras para construir ese camino pero más allá de ello la verdadera enseñanza es que un pueblo que desobedece, si lo hace masivamente y de forma estructurada lo que hace es crear una realidad nueva. Si una gran parte de los agentes políticos, sociales y sindicales de este país aceptaran esta filosofía estaríamos mucho más cerca no solo de evitar que nuevas detenciones se produzcan sino de cortar amarras definitivamente con el estado y el capital, porque 200 policías armados pueden detener a un joven desarmado pero mucho más costosamente a un pueblo que con determinación diga basta y que esté dispuesto a hacer lo que sea necesario. Y lo que sea necesario hacer como pueblo, no las prédicas de moderación oportunistas ni alimentar estrategias partidistas, será la mejor forma de evitar que los mejores hijos e hijas de este pueblo estén expuestos o se vean obligados a asumir valientemente situaciones de sufrimiento como las vividas anoche y tantas y tantas otras veces.
Se han llevado a Luis pero no han ganado esta batalla, el resultado final de esta contienda está en manos de la sociedad vasca para imponerse finalmente a la sinrazón de estado y ganar la guerra que declararon a Euskal Herria. Es decir, la llegada de la libertad a este pueblo.






