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Nacionales E.Herria :: 12/02/2014

La burbuja militante

Borroka Garaia
Eliminar la crítica y la autocrítica lleva también al desarme ideológico y a la delegación de tareas de pensamiento que tienen que ser llevadas a cabo por toda la militancia
Cuando se empieza por primera vez a militar en cualquier tipo de organización generalmente se hace con mucha ilusión, siendo bastante joven y con escasos conocimientos a todos los niveles. Ese fue mi caso también. Empecé a militar en torno a los 15 años, con cuatro ideas mal puestas, más sentimiento que reflexión y una sensación de euforia. Prácticamente en ese momento se es un niño, no por la edad, sino porque al igual que los niños durante su crecimiento, se va absorbiendo toda la información (buena y mala) con muchas dificultades para discernir. Es por ello que nos buscamos referentes cercanos que seguir, conclusiones alcanzadas que adoptar sin realizar el proceso de llegar a ellas y generalmente se pone la confianza en algo externo que intentaremos mimetizar. El resultado es una militancia con componentes compulsivos, muy activista y llena de voluntarismo. Podría pensarse que eso está mal pero posiblemente sea una etapa que hay que pasar por fuerza ya que no se nace sabiendo y la militancia en cierta manera es una escuela de aprendizaje que nunca acaba pero si empieza. El problema es que en Euskal Herria, debido a las intensas necesidades que genera el proceso de liberación nacional y social en la militancia, históricamente se ha potenciado ese activismo de corte compulsivo de cara a lograr la eficacia requerida. La represión ha sido otro factor importante que acelera esa compulsividad y que incide directamente en el proceso de crítica y auto-crítica, verdadero motor de toda organización revolucionaria, rebajando el tiempo para pensar. Siendo eso la fuerza motriz, se puede entender bien que cuando ese proceso se atasca, o no se despliega en toda su extensión, ese movimiento se estanca y se auto-bloquea resultando en un proceso de derrota. Fallos en el proceso de crítica y autocrítica son la base de todas las derrotas históricas de la izquierda. Eliminar la crítica y la autocrítica lleva también al desarme ideológico y a la delegación de tareas de pensamiento que tienen que ser llevadas a cabo por toda la militancia sin excepción ni exclusión. De lo contrario, se puede pasar fácilmente del centralismo democrático al centralismo burocrático, de la asamblea participativa a la asamblea teledirigida y la militancia convertirse en animales de estructura. Hubo un tiempo en que con leer apenas un par de párrafos de un texto o escuchar un breve comentario de alguien podía localizar si esa persona militaba o no, en que organizaciónes exactamente lo hacía, y si me apuras un poco hasta de que pueblo era y si llegó a pegar los carteles que llegaron el día anterior. Y es que es muy diferente aprender que aprender a aprender. En el primer caso se potencia la memorización y la repetición mecánica de esquemas atrofiando la capacidad militante mediante la creación de clones y en el segundo caso se puede llegar a liberar la fuerza creativa que todos y todas llevamos dentro siendo alimento para el cerebro colectivo. Pasados los años, me he dado cuenta que conocemos relativamente mal a la militancia que nos rodea, sus sueños, sus ansias más profundas, sus miedos, sus perspectivas en mil y un temas, sus intereses más cercanos. Hace poco uno del PNV recriminando, dijo que los responsables de la izquierda abertzale debían hacer pedagogía en sus bases. Ese es el esquema vertical de pensamiento que atrofia a las masas y en el caso de las organizaciones a su militancia. La anti-burbuja militante, la formación política Desde siempre he oído e incluso yo mismo he dicho alguna vez que la formación política es un elemento fundamental de cara a desarrollar la propia actividad política, conseguir unas coordenadas en las cuales integrar la información que recibimos a diario y conseguir en definitiva conocimientos que en sí mismo se convierten en herramientas para entender e interactuar con la realidad. En cualquier caso.. ¿Qué supone la formación política?. ¿Acaso reside en la lectura interminable de libros y textos?, ¿En la asistencia a charlas y debates?. Ciertamente todo eso es una parte de la formación política que no se puede obviar y es que mucho está escrito o ha sido pensado alguna vez, al menos asentando unas bases. Entonces ¿En que consiste realmente la formación política que nos interesa?. ¿En estudiar el inmenso legado de conocimiento revolucionario e historia de los pueblos?. ¿En llegar a un estado de intelectualidad amasando todo ese conocimiento?. Ciertamente mucha gente podría decir que sí, que en eso consiste. Sin embargo discrepo parcialmente ya que en mi opinión la formación política, la real, está asentada en la experiencia práctica, la reflexión colectiva y el funcionamiento de tu propio cerebro como una auténtica organización. Efectivamente, la formación política no es simplemente algo externo a la persona, algo a ser estudiado e interiorizado sino el estado donde a partir de una información o conocimiento adquirido alimenta los mecanismos mediante los cuales se pone a trabajar tu propio cerebro para sacar unas conclusiones. El objetivo de la formación política por tanto sería aprender a pensar por nosotros y nosotras mismas, y poner esos pensamientos en contraste colectivo, volver a adquirir conocimientos y repetir el proceso sistemáticamente. ¿Qué problema existe?. Que muchas veces delegamos ese proceso de formación política porque pensamos (muy mal) que todo lo que podamos llegar a saber, lo sabe mejor otra persona y dejamos en sus manos los mecanismos para sacar conclusiones o simplemente creemos que en un libro o en un documento vamos a leer unas claves que son las que tenemos que seguir. Con esto lo único que se consigue es romper de cuajo el proceso colectivo de pensamiento y se caerá en un activismo poco racional o por el contrario en un dogmatismo teórico muy inflexible. Un contexto político con tantas necesidades y tan vivo e intenso como el vasco, además no ayuda especialmente para encontrar momentos y espacios para el estudio y la reflexión. Uno de los objetivos prioritarios de la represión es precisamente anular la capacidad de pensamiento y por tanto erosionar el proceso de formación política. Que repitiendo lo dicho, no sería simplemente la absorción de conocimiento externo sino el proceso individual de pensamiento alimentado por ese conocimiento y puesto además en manos colectivas en una práctica concreta. Podría surgir la pregunta…. ¿Entonces que hay que hacer para fortalecer la formación política?. En primer lugar confiar en ti misma. Eres única. Nadie en todo el mundo tiene tu exacta perspectiva. Nadie va a recoger conocimiento de la misma manera que tu lo haces y nadie a partir de ello va a tener un proceso de pensamiento calcado que a su vez crea un nuevo conocimiento que es nueva riqueza para la reflexión colectiva fortaleciendo la formación política de todos y todas. Por eso, alguna vez que me han preguntado que recomendaría de cara a la formación política he contestado: siéntate y hablemos, cuéntame todas tus reflexiones. Es por ello que si bien es imprescindible hincar codos en un momento dado, ciertamente las mayores lecciones que he podido aprender y los pensamientos más profundos que he podido recoger han sido de jóvenes llenos de ansiedad, de charlas entre compañeros bajo el manto de la noche, de escuchar al que se cree que no es escuchado y de las palabras que surgen de la preocupación. Y es que las banderas son trapos si no sopla el viento. De la misma manera la viveza de una organización a largo plazo es directamente proporcional a la viveza de cada uno y una de sus militantes y que eso se vea acompañado del mandar obedeciendo en la estructura y no de pedagogías verticales cuando se pueden evitar. El árbol más fuerte y frondoso vive de lo que tiene debajo La teoría del caos afirma que los cambios que se producen por un comportamiento aleatorio en un sistema dinámico y la más mínima variación pueden provocar que el sistema evolucione en formas completamente diferentes. Sucediendo así que, una pequeña perturbación inicial, mediante un proceso de amplificación, podrá generar un efecto considerablemente grande a mediano o corto plazo de tiempo. Imagina entonces el efecto que producen tus acciones, tus pequeñas decisiones y percepciones de la realidad. La liberación de Euskal Herria y sus gentes está en tí. Eres muy importante. ¿Conocemos a nuestrxs amigxs?

¡CONOCE A TUS AMIGOS! TODOS LOS PROCESOS DE APRENDIZAJE COMPRENDEN LA ASIMILACIÓN Y LA ACOMODACIÓN, LA APROPIACIÓN Y ADAPTACIÓN. AL IGUAL QUE EN TODOS LOS PROCESOS DE CONOCIMIENTO, DISTINGUIR Y COMUNICARSE… LA COMPLACENCIA NOS DESEQUILIBRA. CONCESIONES, CONFORMIDAD, SUMISIÓN, HIPOCRESÍA. FÁCIL APRENDIZAJE EL CONOCIMIENTO DE LOS ENEMIGOS. PERO ¿CONOCES A TUS AMIGOS? ¡¡CONOCE A TUS AMIGOS!! POR ESO NO PUEDES VOLVER A DECIRME QUE ESTÁS QUIETO EN UNA HABITACIÓN SIN VENTANAS, AUNQUE HAYAS NACIDO PARA ENFURECERTE CONTRA ELLOS. TODO LO QUE NECESITAS ES UNA MIRADA. ENTENDER, ADVERTIR, DARTE CUENTA. SU NATURALEZA Y CUALIDADES, PERSONALIDAD Y CIRCUNSTANCIA. PARA HACERNOS SABER, PARA COMUNICARNOS. PERO ¿TUS AMIGOS TE CONOCEN? ¡¡CONOCE A TUS AMIGOS!!
 

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