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Nacionales E.Herria :: 24/10/2013

Liarla Parda

Borroka Garaia
“Liarla parda” en los términos que genere una energía que subvierta la injusticia es el único camino que está bien sintentizado en el borroka da bide bakarra.
(…) Iraultza: desde hace mucho tiempo vengo oyendo a mucha gente de la izquierda abertzale el tema de que “al estado le interesa que se líe”, en cualquier situación y cualquier circunstancia, es decir, que al estado, le interesa que el pueblo responda con contundencia. (…) ¿Qué es lo que le interesa al estado?. Es una pregunta muy directa y de respuesta simple en apariencia. Sin embargo para poder contestarla lo primero que hay que conocer es qué es el estado, cuál es su esencia. Dependiendo de esa definición, del nivel de conocimiento que se tenga del estado, la respuesta puede variar para el oprimido. Incluso el oprimido a veces puede creer que lo que le interesa al estado es lo que al estado le ha interesado previamente que le interese al oprimido. El estado burgués tiene dos características fundamentales. La primera es ser una dictadura de clase. La segunda, tener el monopolio de la violencia para asegurarse que la primera característica se desenvuelva sin problemas. No se puede entender absolutamente nada del accionar del estado sin esas premisas. Con esas premisas y en el caso concreto de Euskal Herria, el único interés que tiene el estado es destruir a Euskal Herria como proyecto nacional, extirpar todas las bases donde se forja ese proyecto y mantener explotada a la clase trabajadora vasca. Ese es el interés del estado y no ningún otro. Lo que le ha interesado siempre, lo que le sigue interesando y lo que le interesará. Y no existe forma posible de que eso cambie bajo ningún parámetro porque el opresor y explotador no puede cambiar debido a su esencia y solo el oprimido mediante su acción puede producir cambios forzando al opresor a renunciar a sus intereses y privilegios, a que los pierdan. A arrebatárselos. Esta es una ley de la lucha de clases de estricto cumplimiento histórico (en Euskal Herria por ejemplo la llevamos padeciendo cientos de años), largamente contrastada y el no tenerla en cuenta ha sido el principio del fin para numerosos proyectos de liberación, ya que la credulidad del oprimido en ese sentido, en cuanto a la esencia del estado, pone en manos de un estado que no tendrá compasión el futuro de un movimiento o de un pueblo. Al estado jamás le puede interesar que el pueblo responda con contundencia o que “se líe”, creer que eso es así significa no tener constancia del concepto de monopolio de la violencia del estado, del enfrentamiento entre clases y del imperialismo contra los pueblos, como motores de la historia. En definitiva, eso significa hacer neutro al estado, y creer que dependiendo de la inacción del oprimido en algún momento dado ese estado desistirá de su esencia represora, opresiva y explotadora por voluntad propia. Una de las claves en toda liberación reside en la contundencia del oprimido. Sin contundencia no hay liberación. Esa es otra constante histórica. Se dice que el estado intenta focalizar todo en términos de conflicto, donde supuestamente está más cómodo. Y eso es clave. Porque el estar más cómodo en términos de conflicto asegura y refuerza su victoria. Cuando la izquierda abertzale o la clase trabajadora de Euskal Herria en general esté mas cómoda en términos de conflicto que el estado, podrá ponerse en situación de avance ya que solo mediante el conflicto se puede generar uno. Incluso las negociaciones solo son extensiones de la lucha entre contundencias y resultarán positivas solo si el oprimido ha estado más cómodo que el opresor en términos de conflicto. Es indudablemente una victoria ideológica del estado que el oprimido descarte su contundencia. Doble victoria si además se coloca vigilante frente a la lucha popular. Ahora bien, ¿Cómo se está más cómodo que el estado en términos de conflicto?. ¿Qué tipo de contundencia es necesaria imprimir en cada momento?. Las respuestas pueden ser muy relativas, pueden existir diferentes maneras, ahí están siglos de historia de lucha de clases y de los pueblos a analizar y depende además del contexto pero lo que si es bastante seguro es que si el oprimido sale de los parámetros de contundencia y descarta el conflicto como vía de avance no encontrará herramientas para liberarse. Ya que la solución al conflicto realmente es el incremento del conflicto que haga desatar las contradicciones haciendo nacer una nueva realidad. Al estado solo le interesa acabar con nosotros y nosotras. Y “liarla parda” en los términos que genere una energía que subvierta la injusticia es el único camino que está bien sintentizado en el borroka da bide bakarra.
 

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