Por lo menos 134.500 personas se encuentran en situación de “pobreza real" en la CAV

Alrededor de 134.500 personas en la CAV, lo que representa el 6,1 % de la población, se encuentran en situación de “pobreza real”. Esta cifra supone un aumento de dos puntos porcentuales respecto a hace dos años, lo que equivale a unos 45.000 ciudadanos más con "dificultades" para "ahorrar, disponer de un vehículo relativamente nuevo o permitirse al menos una semana de vacaciones al año".
La pobreza afecta especialmente a las personas migrantes, que representan entre el 50% y el 60 % del total en esta situación. También incide con mayor fuerza en la población joven, principalmente por los problemas para acceder a empleos bien remunerados y a la vivienda.
Estos datos proceden de la Encuesta de Pobreza y Desigualdades Sociales (EPDS) de 2024, presentada e Donostia por la consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico, Nerea Melgosa, y el coordinador del Órgano Estadístico, Jorge Aramendi. Este estudio se realiza cada dos años desde 1986. El informe se basa en encuestas realizadas a cerca de 4.500 hogares, con más de 10.000 participantes, y analiza distintos indicadores relacionados con la pobreza. Entre ellos se incluyen la capacidad de las familias para cubrir sus necesidades básicas, ahorrar o disponer de bienes como vivienda, vehículo o acceso a internet. La combinación de estos factores determina lo que se denomina “pobreza real”.
El principal factor causante del empobrecimiento de la clase trabajadora han sido las subidas del IPC del 5,4 % en 2022, 3,1 % en 2023 y 3,6 % en 2024, lo que ha encarecido notablemente los bienes básicos y ha generado dificultades para numerosos hogares. Además, entre 2022 y 2025 la vivienda en la CAV ha subido aproximadamente entre un 15 % y un 25 %.
En este escenario, la tasa de pobreza real ha pasado del 4% en 2024, cuando afectaba a unas 90.000 personas, al actual 6,1 %, alcanzando a más de 134.000 ciudadanos.
Por otro lado, un 5,8 % de la población presenta carencias que reflejan una “ausencia de bienestar”, mientras que un 16,4 % se encuentra en una situación cercana a padecerlas.
En contraste, el 71,7 % de la población vasca se sitúa en niveles de bienestar, aunque esta proporción ha descendido respecto al 75,3 % registrado dos años antes. De ellos, el 45,5 % disfruta de un bienestar completo y el 26,2 % de uno casi completo.
Entre los indicadores concretos, destaca que el 18,8 % de las familias no puede permitirse al menos una semana de vacaciones al año por motivos económicos, frente al 13,9 % anterior. Asimismo, el porcentaje de hogares sin un coche de menos de diez años ha aumentado del 58,1% al 64,4%.







